La bandera de EEUU y el Primero de Mayo

Tomado de CUBAHORA

Por: Arturo Chang

La bandera de EEUU no puede ondear en las conmemoraciones del Primero de Mayo del propio país que simboliza, aunque esa efeméride tuvo su origen en Chicago…

Ayer estuvo una bandera de EEUU en el desfile del Primero de Mayo en La Habana. Hoy, lo que representa el portador del estandarte, no ha tenido manifestaciones de apoyo, que habrían sucedido multitudinariamente si ese incidente tuviera aprobación y respaldo populares.

En la celebración de la capital de la Mayor de las Antillas participaron más de 800 mil personas, y muchos en esa multitud vieron cómo alguien traspasó los límites de acceso que en cualquier lugar del mundo se imponen para garantizar la organización de una muchedumbre.

Cabe preguntar, y la respuesta es obvia, cómo habrían reaccionado agentes de los cuerpos de seguridad en otros países, ante una situación tal con la presencia del Presidente de la nación.

De haber tenido aceptación ese gesto contra el Socialismo y la soberanía de la Patria, no hay dudas de que dada la idiosincrasia de los habitantes de Cuba, una avalancha de hombres y mujeres habrían marchado tras Daniel Llorente Miranda, de 52 años, quien escogió la peor opción para ganar adeptos: enarbolar una bandera extranjera, cualquier que hubiera sido.

Hay enemigos que aprenden con las críticas, pero este no debe ser el caso, pero si así fuera, ahí va la lección: Como el propio Llorente ha expresado: “Ya lo dijo Obama, es el pueblo cubano el que tiene que hacer”. Y al portar un símbolo foráneo, fue suficiente para demostrar que nada tiene que ver con el pueblo cubano, que es el que tiene que hacer.

Una nota tomada del colega Granma revela que Llorente Miranda está pendiente de juicio por un delito de receptación agravada, y que en 2012 fue sancionado a cinco años de prisión por un delito de robo con fuerza.

Esas son características idóneas para ser rechazado como líder en cualquier latitud. Y en cuanto a la bandera: de no haber sido por el portador, sus intenciones y modo de presentarla, habría sido un acto de justicia con esa enseña que no ha podido encabezar las ansías redentoras de la clase obrera de Estados Unidos.

Ojalá se realicen actos en todo el mundo por la efeméride proletaria del Día Internacional de los Trabajadores y que puedan ondear, sin excepción, las banderas existentes en el planeta, como expresión de que los proletarios de todos los países se han unido, ya sea para reivindicaciones o defensa de las conquistas.

Bajo el título de “Efemérides” Graziella Pogolotti publicó un artículo en el que reclama: “No nos dejemos tentar por la ritualización devota de las efemérides. Son parte de un capital utilísimo para redescubrir lo que hemos sido, encontrarnos con lo que somos y pergeñar proyectos realistas de beneficio común, para, evocando al Che, trazar el mejor camino a través de la selva.”

El movimiento obrero internacional ha sufrido las consecuencias del adormecimiento de ese capital utilísimo, pues en Estados Unidos y Canadá lograron que el Primero de Mayo no sea de conmemoración y en su lugar instituyeron el Labor Day (Día del Trabajo) el primer lunes de septiembre, aunque fue en la ciudad norteamericana de Chicago donde tuvo origen la efeméride.

Julio Antonio Mella lo calificó como día de sumisión del trabajador, fecha que carece del sentido político del Primero de Mayo, en tanto el politólogo Noam Chomsky dijo que “la gente parece saber lo del Primero de Mayo en todas partes menos donde se originó, en Estados Unidos. Eso es porque los que tienen el poder han hecho todo lo posible por borrar su significado real…”

En 1886, en los orígenes, el reclamo obrero estaba centrado en la jornada laboral de ocho horas, con un fuerte contenido ideológico, cuyo carácter y naturaleza fueron sustituidos en EEUU y Canadá por actividades que extienden un día el asueto del fin de semana, propósitos reforzados por los poderosos medios formadores de opinión al servicio de la burguesía.

En franca agresión a la realidad un dispositivo mediático se activó para crear otra percepción alrededor del incidente habanero que ofende a la propia bandera del vecino país norteño, y a su representación que se incorporó a la brigada internacional Primero de Mayo, y estuvo en la tribuna de la Plaza de la Revolución José Martí, junto al resto de los integrantes de más de 25 naciones.

Por tanto, queda claro lo que no puede suceder.

Un comentario en “La bandera de EEUU y el Primero de Mayo

  1. Para mi fue un momento triste por querer empañar un acto tan hermoso y de tanto simbolismo para nosotros y para el mundo trabajador a la ves sentí dolor por ver como irrumpia un delincuente agarrando una bandera Americana en una total desfachatez tratando de opacar y hacer daño moral a nuestro pueblo en marcha . Se pudo aplastar como a una cucaracha pero la disciplina reino .Los cubanos demostramos una ves mas como se derrota una acción que vaya en contra de nuestros actos y nuestra soberanía.Viva el primero de Mayo .Vivan los trabajadores del Mundo unidos todos codo con codo será mas fuerte nuestra razón.

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