¿Por qué si los centristas dicen que estamos muy jodidos simulan defender el socialismo?

Por: Ileana González.

No tengo nunca miedo de escribir lo que pienso, con vistas al presente ni al futuro, porque mi pensamiento no tiene dos filos ni dos intenciones.
Pablo de la Torriente Brau.

La búsqueda de las manchas del sol es obsesión centrista, y digo del sol, porque eso es el proyecto social cubano para los que luchan contra la opresión y la explotación capitalista, distante de la perfección, pero inclusivo, con grandes logros sociales y una esencia profundamente humanista. Lo paradójico es, que a lo que tanto critican, fingen defender, justificación, lo hacen para perfeccionarlo, en realidad desean destruirlo, entonces, ¿Por qué simulan?

Si como ellos dicen el pueblo esta desanimado, despolitizado, la mayoría deseosa de emigrar, los problemas de la economía son insolubles por el camino escogido y solo con sus recetas socialdemócratas tienen solución, si todo esto es así, entonces la mayoría no debe estar de acuerdo con la Revolución, por lo tanto no tendrían necesidad de fingir que defienden un proyecto social fracasado, entonces, ¿Por qué lo hacen?

Basta que se les critique y se les diga que no son revolucionarios, para que se ofendan y reclamen esa condición, pero si los revolucionarios somos como ellos dicen, extremistas y dogmáticos que estamos arrastrando al país a la destrucción, ¿Por qué quieren estar en nuestras filas?

La respuesta.

No pueden decir que:

  • La salud pública y la educación gratuita, es algo que debe ser cambiado.
  • El Estado de Derecho que desean instaurar es el del estilo occidental, donde los tres poderes “separados”, sirven para garantizar los intereses de los poderosos y de externas potencias.

 La libertad de la sociedad capitalista sigue siendo, y es siempre, poco más o menos, lo que       era la libertad en las antiguas repúblicas de Grecia: libertad para los esclavistas. Vladimir Ilich Lenin

  • Los derechos humanos de los que hablan son los de legalizar la contrarrevolución.
  • La democracia que propugnan es la de las elites, donde el pueblo es excluido e ignorado.
  • Sueñan con resolver los problemas renunciando a principios ante el poderoso vecino, al que añoran verse anexionados.

No pueden negar:

  • La obra de la Revolución y lo que el socialismo ha significado para Cuba.

No pueden ignorar:

  • El apoyo mayoritario del pueblo a su Revolución.

    El pueblo quiere la revolución, porque la necesita. En su momento estará dispuesto a todo.              Pablo de la Torriente Brau.

Por todo eso y por el “poder mágico” de sus bolsillos están obligados a mentir.

“Cuando el dinero habla, la verdad calla.” Proverbio chino.

Son tan contradictorios que vociferan ser de izquierda y asisten a eventos de la derecha, se dicen contrarios al anexionismo y van a USA a pedir consejos, “rechazan” la contrarrevolución y participan en campañas mediáticas junto ella, a la vez que piden se les abran espacios, no quieren saber de Trump y exigen lo mismo que este, en fin, son unos camaleones políticos.

Los socialistas deben romper decidida y definitivamente con todas las ideas y teorías pequeñoburguesas. Vladimir Ilich Lenin.

Sin embargo, no conozco a nadie auténticamente revolucionario que haya fingido abrazar las ideas del capitalismo para intentar cambiar ese sistema social, todos manifiestan abiertamente su oposición a él, y luchan en su contra sin tapujos, tampoco tengo conocimiento de que algún revolucionario cubano, se haya disfrazado de centrista para combatirlos, ¿Por qué esta diferencia de conductas?

La medida de un revolucionario no debe ser de orden relativo, sino de orden absoluto. Fidel

La respuesta es simple los revolucionarios defendemos ideas justas, que no hemos pedido prestadas a nadie, las que por su esencia humanista es un honor predicar y luchar por su triunfo, pero los centristas conocen que lo que hacen es deleznable, que profesan ideas importadas e injustas, que serán rechazadas si las plantean abiertamente.

Con su actuación sin proponérselo nos dan la razón, quieren capitalismo, nosotros socialismo, en eso radica la gran diferencia que hace incompatible nuestras posiciones, política, ética y moralmente.

Las conquistas de la Revolución son sagradas para los cubanos, que no sienten la menor inquietud a propósito de la actualización de su modelo económico porque ellos son sus creadores. Salim Lamrani

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