¿Y eso, brother, a mí ¿cómo me afecta?

Por: Yunieski Márquez

Hace unos días leía un artículo en el blog “A Mano y sin Permiso”, donde se refería muy superficialmente al tema de un supuesto apoliticismo de la juventud cubana. Me preguntaba qué distante se encuentra el autor de jóvenes, pues solo reflexiona por una conversación que escuchó en la calle. ¿Acaso se le habrá olvidado cómo se debate y se reflexiona en Cuba?

Si por casualidad encuentro jóvenes conversando sobre temas políticos en una cola cualquiera de las que estamos acostumbrados en Cuba, o en otro espacio de confluencia habitual, sentiría alegría; una primera reacción de estímulo ante la importancia que los jóvenes dan a los acontecimientos políticos. Y, si en medio de la conversación, uno de ellos lanza la bola y pregunta “¿y eso, brother, a mí ¿cómo me afecta?”, que considero legítima para de entender el por qué de los acontecimientos o temas que estén de discusión y, por supuesto, cómo pueden incidir (en positivo o no) en sus vidas privadas; sentiría mayor satisfacción.

Los jóvenes somos inquietos, impulsivos, fuerza natural provocadora de cambios, transformadora de la realidad, revolucionadora por sí misma. Aquello que nos interesa, a lo que le damos importancia, a eso, aún siendo temas políticos, lo colocamos en el centro del debate. Comenzamos a buscar explicaciones, y damos nuestras razones o argumentos, y salen a la luz las ideas (quizás no acabadas porque no tengamos toda la información sobre determinado tema, o sea parte de un descubrimiento en nuestras vidas). El hecho en sí, y a lo que le doy la importancia primera es al desmontaje que ellos mismos (los jóvenes que conversan en una cola sobre política) hacen a quienes sostienen la tesis de la despolitización de los jóvenes cubanos.

No creo en tal desconexión entre la vida privada y la vida política de la nación, como refiere el articulista, pues quizás este sea el país más asociativo o uno de los países más asociativos del mundo. ¿O es que pertenecer a la OPJM, FEEM, FEU, CDR, FMC, UJC, PCC, UPEC, AHS, UNEAC, ANEC, UNAIC, UNJC entre muchas otras, amén de su funcionamiento adecuado en uno u otro  lugar, ya no es una relación personal y de política? ¿Es que acaso todas estas organizaciones no funcionan adecuadamente? Sinceramente no lo creo. Detrás de la supuesta despolitización y crítica a algunas organizaciones adecuadamente escogidas hay más de una campaña por desprestigiar a la revolución que una verdad objetiva.

Creo que el ejemplo inicial tomado precisamente para introducir un trabajo de opinión sobre el tema de la despolitización en los jóvenes, no es el más feliz. A mi juicio es para aplaudir el comportamiento de quienes motivaron reflexiones similares, lo que está en primer orden. Sólo esos jóvenes, ¿acaso pueden estar despolitizados si andan interrogándose e inquiriéndose sobre acontecimientos de carácter político como las elecciones en Cuba o las declaraciones de Trump? Me resulta difícil creerlo, si no les importara de eso no hablarían, ya decíamos, no tienen quizás todos los elementos, pero se cuestionan los puntos de vista. Y lo mejor de todo es la pregunta: “y eso brother, a mí ¿cómo me afecta?”.

Si no nos preguntáramos eso estaríamos perdidos, es una muy buena señal llamarnos a la reflexión, a la meditación, a un momento de filosofía. De esa interrogante se pueden extraer respuestas muy sólidas. Claro que si no hay quien las de -ahí viene el problema que más me preocupa- ¿cómo aclarar a esos jóvenes? ¿Quién lo hizo en medio de la cola? ¿Continúan con la duda?

Retomando el hilo de aquellas líneas que leí con un sabor amargo, en tan curiosas palabras se decía  ¿Cuán despolitizados estamos o cuánto nos estamos despolitizando? Y se reconocía “aun sin datos que puedan mostrarlo se pueden marcar tendencias inequívocas que ya tienen larga data” si no tiene los datos entonces porque correr el rumor o generar un debate para incentivar duda, eso me suena algo fuera de tono para no llamarlo chapucero o medio centrista.

He leído en medios digitales el desarrollo de al menos 6 activos juveniles donde según tengo entendió va todo el que desee, sea o no militante por cierto en 5 sectores estratégicos: azucarero, agropecuario, campesino, aduanero y  Sector no estatal, -¡Oh! Esa si es novedad-, con la participación de más de 40 000 jóvenes en un escenario muy provechoso para conocer las preocupaciones de de la juventud cubana,  tramitarlas con las instituciones responsables y a su vez recibir información actualizada sobre las últimas decisiones aprobadas por los ministerios. ¿Acaso esto no es participación política?

Otro elemento importante del cual he encontrado mucha información, ha sido el Avispero contra del Bloqueo en todos los centros de la enseñanza media y las universidades el cual se realizó con un gran impacto en las redes sociales. Se subieron más de 100 videos, 7000 artículos periodísticos con un  tráfico sostenido de 3 mil mensajes por hora pude leer. ¿Acaso esto no es participación política?

De la misma manera, existen otros espacios de debate que tocan estos aspectos de la vida cotidiana y de la realidad social de la juventud cubana: Dialogando Sobre Jóvenes, Dialogar, Dialogar; Diálogo de generaciones; Derecho a debate; UH Caliente, La Caldera así como otros en todo el país donde estas temáticas tienen eco a partir de los problemas sociales que se discuten, todas ellas en versión digital y en la realidad cara a cara.

¿Acaso esto no es participación política?

Deja un comentario