Cuba: Los izquierdos que son derechos y el Foro de Sao Paulo.

Por: Ileana González.

 “Tenemos el deber de defender los principios y, realmente, en ninguna circunstancia podemos sacrificar un principio en aras de una quimera

Fidel.

Aclaro, para comenzar, que lo que escribiré, no constituye un reconociendo a la legitimidad de los llamados centristas, es un texto dirigido a demostrar, la hipocresía, incoherencia y falsedad de su discurso político.

Del 15 al 19 de julio se realizó en Managua, capital de Nicaragua, la vigésima tercera reunión del Foro de Sao Paulo. Organización de partidos y movimientos sociales progresistas y de izquierda latinoamericanos, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en la ciudad que le da nombre en 1990, su objetivo principal es unir los esfuerzos de los partidos y movimientos de izquierda, a fin de enfrentar las políticas neoliberales y sus nefastas consecuencias en los países de Latinoamérica y el Caribe.

En esta ocasión se rindió tributo al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, al comandante Ernesto “Che” Guevara y al inolvidable venezolano Hugo Chávez, al resaltar la vigencia de sus legados revolucionarios.

En el encuentro participaron más de 300 delegados de 32 países del orbe, los cuales bajo el objetivo de promover la unidad de las fuerzas progresistas y de izquierda de Latinoamérica y el Caribe, adoptaron  oficialmente el Consenso de Nuestra América, documento cuya legitimidad emana tal y como se expresa en él, “de ser un referente aprobado democráticamente en el seno del Foro de Sao Paulo, la más representativa construcción política regional de las organizaciones revolucionarias, progresistas y democráticas de América Latina y el Caribe”.

En él se abordan entre otros importantes temas, el apoyo al llamado del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a una Asamblea Constituyente, se defiende el proceso de negociación de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, se exige el fin del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, se apoya al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, se evalúa el contexto histórico actual y se trazan proyecciones para la lucha en función de los intereses de los oprimidos.

La delegación cubana estuvo encabezada, por el jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Balaguer, quien, en su intervención, advirtió que, “la izquierda se enfrenta al reto no solo de salvar lo conquistado, sino de detener la entronización de un neoliberalismo cada vez más agresivo”.

Como se puede apreciar este es un importante evento de la izquierda Latinoamericana, que curiosamente, es olímpicamente ignorado, por los que, en Cuba, desde posiciones socialdemócratas, se proclaman de izquierda, sobre el mismo no han escrito ni una línea, ellos de tanta prolijidad literaria, su desinterés ha sido total. No es paradoja es la revelación de la verdad.

Cierto que no los invitan, muchas son las razones, entre ellas, que es falso que son de izquierda y por lo tanto no son reconocidos como tales, además carecen de representatividad y no existen puntos de contactos reales con sus ideas, en esencia socialdemócratas con tufo entreguista.

De todas formas, ellos tan “inclusivos”, invocadores de la izquierda diversa, citadores y tergiversadores de sus pactos, no deberían ignorar un evento de esa magnitud, menos de la izquierda que han tomado como estandarte en más de una ocasión, ¿Por qué será que ni la mencionan?

Entre las razones por las cuales no metieron cabeza para participar, como hacen con otros eventos que si son de su interés, no pueden estar los pagos de sus pasajes y viáticos, porque han manifestado en muchas ocasiones que cuando asisten a los de la derecha o a los de instituciones hostiles a Cuba, lo hacen sufragando sus gastos con sus “ahorros”, por lo que en este caso sería más loable, “tan noble gesto”, pues se trata de las organizaciones de “su” tendencia política, puede que como no se habla de “salarios” y ellos se encuentran “desempleados”, esa sea una de las razones por las que ni reseñen  lo que en ese encuentro ocurrió.

Ironías aparte, saben que allí no pueden llegar con disfraces, ni a inventar mentiras sobre las supuestas bondades del capitalismo, tampoco pueden a los que sufren las desigualdades y la opresión, cambiarles la realidad de sus pueblos. ¿De que lucha política les van a hablar a quienes batallan a diario contra políticos corruptos e instituciones plegadas a los poderosos?, a esos no los pueden engañar. Son hipócritas, pero no imbéciles, saben que en el Foro de Sao Paulo, no caben sus calumnias al gobierno cubano.

Existe algo más, y no menos importante, la participación de una delegación del Estado revolucionario en el Foro, verdaderos y reconocidos representantes de nuestro pueblo, cuya sola presencia hace imposible cualquier intento centrista de arrogarse alguna representatividad, desmonta además su mentira, de que somos  dogmáticos, extremistas, excluyentes y opuestos al dialogo.

Nuestra delegación fue recibida sin prejuicios, como amigos, por quienes luchan honestamente desde posiciones de izquierda por cambiar el mundo para bien de nuestros pueblos.

Lo diverso de la genuina izquierda Latinoamericana, no impide el dialogo, ninguna de sus organizaciones desconoce la colosal obra de la Revolución, tampoco tergiversa su historia o participa en planes para su destrucción, son personas honestas, que independientemente de cualquier diferencia, saben que, si en algo hemos errado, ha sido buscando toda la justicia del mundo para todos, incluyendo para los que nos atacan. Para esa izquierda que no pacta con la derecha, Cuba es un ejemplo, digno de respeto, por eso en uno de sus eventos los centristas no caben.

Los del centro con esta conducta, autodesmontan sus planteamientos de ser de izquierda, así como su fingida vocación de unidad, desmienten sus llamados a la aceptación de la diversidad de pensamiento, hacen evidente la falsedad de su preocupación por los destinos de los más desposeídos, y su filiación a los intereses de los poderosos.

Para los que los defienden y piensan que son incomprendidos, perseguidos y portadores de nobles ideas, esto debería servirles de lección, para que entendieran que no hay ninguna injusticia cuando se les censura y no se les acepta en las filas revolucionarias.

No somos solo nosotros los que marcamos distancia de ellos, tampoco la izquierda Latinoamericana los reconoce, ¿La van a tildar de excluyente, dogmática y extremista?

Nada de Izquierdos, son Derechos.

 

 

Deja un comentario