PostCuba | Cuba en Revolución

Editorial

La tergiversación y manipulación del contenido de nuestros artículos y sus objetivos, así como el empleo de amenazas y ofensas contra PostCuba, y algún que otro intento de chantaje mediático, obligan a este editorial.

Para nosotros la prioridad ha sido, es y será la defensa de las ideas del socialismo, su perfectibilidad, y la viabilidad de nuestro proyecto social.

No practicamos las amenazas, ni la intimidación abierta o solapada, son síntomas de desesperación, histeria y paranoia, males que no padecemos. Tampoco nos amedrentan.

Para nosotros están vedadas las alusiones a la violencia, las expresiones tendientes a provocarla o que constituyan alardes de guapería, por ser conductas que vulgarizan el foro y desdicen de quienes la practican.

Somos revolucionarios, no inquisidores, rebatimos ideas y conceptos que consideramos erróneos, criticamos lo que entendemos censurable, teniendo como principal referente de consulta el legado de Fidel.

No vamos a por personas, sería ir contra la ética de la Revolución, partimos del concepto que el debate es para exponer y confrontar ideas, no para imponerlas, no nos consideramos poseedores de la verdad absoluta, ni por encima del resto de los que debaten, no manipulamos la intención y el contenido de las críticas u opiniones que generan lo que publicamos para intentar crear estados de opinión que favorezcan nuestros criterios y desacrediten a quienes nos censuran, tampoco tratamos de imponer la callada por respuesta para forzar la aceptación de nuestras ideas.

La unidad la concebimos con los que creen en el socialismo como sistema capaz de garantizar un futuro próspero para la patria, adaptado a nuestra realidad y a la del mundo de hoy, sin concesiones de principios, y sin incluir ideas incompatibles con él, que puedan llevar a su destrucción,

Rechazamos el doblez político, la ambigüedad y la simulación de posiciones, no pertenecemos a grupos, consideramos el dogmatismo y el extremismo dañino para la Revolución.

Por principio no publicamos comentarios injuriosos o denigrantes sobre los autores de post propios o de otras plataformas digitales, por entender que tales prácticas reflejan orfandad de argumentos y son impropias de la ética que debe prevalecer en un debate político en Cuba.

No tenemos cómodas oficinas climatizadas, ni poderosas computadoras o privilegiadas conexiones a Internet, tampoco carros lujosos, no los necesitamos para defender en lo que creemos, tenemos dignidad.

Nuestro compromiso es con la verdad y la Revolución y en su nombre no callaremos.

PostCuba.

3 comentarios en “Editorial

  1. Ubieta: “Jamás he colaborado con el blog Post Cuba ni he enviado algún anónimo, ni a ese blog ni a sitio alguno: tengo la satisfacción de que todo lo que he querido decir en mi vida ha sido firmado con mi nombre y apellidos. No comparto la manera en la que ese blog defiende sus criterios. Y dicho sea de paso, porque he visto comentarios absurdos y –esos sí– ofensivos sobre mí: respeto y admiro la vida y la obra de Silvio (ahora mismo escucho su música, es un “vicio” sano que, por encima de cualquier diferencia de criterios, me alimenta). Esos comentaristas, sí que quieren desviar el sentido del debate y dividirnos. Las ofensas, cuando aparecen, son extravíos, y no debiéramos colocarlas en el camino real; a veces surgen de provocadores que persiguen distraernos o conducirnos a equívocos insalvables.”

    1. Nunca en este blog se ha atacado a Ubieta, al que admiramos y respetamos, sería bueno que lo consultaran antes de poner en su boca cuestiones que se pueden estar refiriendo a otros sitios, es cierto y conocemos que el discrepa de la forma directa en que abordamos algunos temas, respetamos su criterio, pero atacarlo jamás, por el contrario compartimos sus opiniones y posiciones, revise PostCuba y solo encontrará apoyo a este digno intelectual, lo reto a que encuentre una prueba de lo que afirma usted.

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