Cuba-Estados Unidos: El penúltimo capítulo de la serie | PostCuba

Cuba-Estados Unidos: El penúltimo capítulo de la serie

Por: Marco Velázquez Cristo.

“y hubo tanto ruido

que al final llegó el final”

Joaquín Sabina

La obra de final predecible está cerrando, los problemas auditivos de los diplomáticos norteamericanos han llegado a su climax, la cifra de afectados algunos medios la sitúan en 25. Como siempre, a la vanguardia en las filtraciones e inmediatez de la noticia CBS NEWS informa que EE.UU. reducirá en un 60% su personal en La Habana y solo dejará el de “emergencia”, nueva clasificación diplomática que no se sabe a qué rango se corresponde.

El Departamento de Estado, según el CBS, está deteniendo el procesamiento de visas en Cuba de forma indefinida, mientras amenaza  que los pasos seguirán hasta que el país pueda asegurar a los Estados Unidos que sus diplomáticos están a salvo, y advierten a sus ciudadanos que podrían ser afectados si viajan a la isla porque se han producido “ataques” en hoteles. Parece próximo  el desenlace de una gran operación de los servicios de inteligencia norteamericanos ejecutada por orden de su gobierno.

¿Por qué los supuestos ataques son un montaje y no hechos reales?

Muchos son los elementos que señalan la falsedad de lo que se está pretendiendo hacer creer a la opinión pública, entre ellos:

  • Reconocidos expertos niegan la posibilidad de que puedan haberse creado los daños que se describen a partir de la utilización de una mística arma sónica, argumentando científicamente sus opiniones.
  • Ninguno de los afectados ha sido presentado públicamente. A todas luces no se les permitió a los especialistas cubanos examinarlos. Lo reconoce así incluso el diario británico The Daily News. Esto resulta incongruente si tomamos en cuenta que su presentación pública y el acceso a ellos de expertos de la isla reforzaría la credibilidad de lo que dicen ha estado sucediendo.
  • Nada ha trascendido sobre estados de pánico o preocupación entre los diplomáticos estadunidenses que permanecen en La Habana, tampoco se conoce que voluntariamente hayan evacuado a sus familias. Sería interesante que CBS NEWS, que tanto acceso tiene a fuentes vinculadas a la investigación, entreviste algunos de ellos y les pregunte su opinión sobre lo que está pasando y cuál es su posición al respecto.
  • El FBI no parece haber obtenido nada importante en sus investigaciones, por lo que es lógico que tampoco puede haber entregado algo relevante a la parte cubana, pues ya lo habrían filtrado, tomando en cuenta que reforzaría la hipótesis de la implicación de nuestras autoridades al éstas no obtener resultados a pesar de una importante contribución que se le hiciera, lo que destruiría la credibilidad del gobierno cubano.
  • El supuesto número de “afectados” ha crecido exponencialmente, a pesar de la prioridad dada por Cuba a la investigación de un problema en el que está en juego el prestigio de la nación y su seguridad, por lo que es de suponer que los sistemas policiales deben estar en máxima tensión,  después de meses de investigaciones sin encontrar un o unos autores como única explicación plausible queda que de no tratarse de fantasmas, estos no existen.

¿Quiénes son las verdaderas víctimas?

Las familias cubanas que ahora verán reducirse sus encuentros al faltar las visas para poder viajar, las relaciones diplomáticas que caerán a sus más bajos niveles desde que fueron restablecidas, los ciudadanos norteamericanos que una vez más son víctimas de su gobierno que viola sus derechos y los aterroriza en función de intereses espurios, la opinión pública internacional que sufre la manipulación de manera descarna de la realidad.  

¿Cuáles son los objetivos de este montaje?

 El primer objetivo es destruir lo logrado después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas y retrotraer los vínculos entre ambos países al nivel que se encontraban antes del 17 de diciembre de 2014, paralelamente dañar el turismo, por eso la mención a los supuestos hechos ocurridos en hoteles, a los ciudadanos canadienses afectados, la difusión de la noticia de niños de esa nacionalidad supuestamente dañados, todo esto orientado a crear la imagen de un país inseguro donde vacacionar resulta peligroso.

La negativa de visas para viajar a los EE.UU. y la matriz de opinión creada en el escenario mediático de la incapacidad de las autoridades cubanas para evitar la ocurrencia de estos presuntos hechos están dirigidas a fomentar la irritación en la población contra el gobierno cubano, al presentarlo como culpable de que ellos se vean obligados a reducir su personal diplomático para protegerlos y de ahí su imposibilidad de continuar procesando visas. Los que quieren emigrar son uno de los principales blancos, dentro de los cuales pretenden crear la desesperación para empujarlos a intentar salir ilegalmente del país de forma masiva, algo que no solo desestabilizaría la situación interna de la nación sino que provocaría la muerte de seres humanos. De lograr que se llegue a este extremo, tal y como lo han dicho en otras ocasiones, tendrían el pretexto para declarar la situación como una amenaza a su seguridad nacional y podrían llegar al bloqueo naval, así de graves son sus propósitos.

¿Qué pasará en lo inmediato?

 Aun cuando el gobierno norteamericano no ha acusado directamente a nuestro país de estar involucrado en los presuntos “ataques”, los medios que responden a ellos y otros que hacen de caja de resonancia si han reiterado desde el inicio esa hipótesis. Esto ha formado parte de la preparación del escenario mediático para el desenlace que hoy estamos viendo, con una amplia difusión de opiniones construidas, reforzando las que culpan a las autoridades cubanas y las desacreditan, mientras se sensibiliza al gran público introduciendo nuevas víctimas preferentemente niños. Es de suponer que aparecerá algún turista afectado y hasta un hombre de negocios, no necesariamente estadunidense y se incrementará la retórica anticubana. Eso y más es lo que debemos esperar.

¿Cuáles son los pasos con los cuales nos amenaza EE.UU?

 No sería extraño que presionen a algunos de sus lacayos para que hagan declaraciones censurando a Cuba. Podrían terminar prohibiendo totalmente los viajes de ciudadanos norteamericanos a la isla alegando razones de seguridad. Otra opción podría ser la reducción del monto de las remesas, para culminar cerrando la embajada.

¿Quién ha politizado esta situación y por qué lo ha hecho?

 La politización de la situación creada es entera responsabilidad del gobierno de los EE.UU., quien cediendo y respondiendo a presiones, intereses y aspiraciones de los sectores más conservadores de sus círculos de poder y de la derecha cubanoamericana, ha afectado las relaciones diplomáticas entre ambos países y ha permitido que personajes como Marco Rubio y otros hagan lobby para el escalamiento de esta situación.

El objetivo de permitir la politización de este montaje es para complacer a los que arriba mencioné a la vez que se aprovecha todo el entramado creado para desacreditar al gobierno cubano, intentar aislarlo y justificar su criminal bloqueo.

Después de todo esto:

¿Quién es el agredido?

 Cuando se analizan todos los pormenores de esta puesta en escena, se llega a la conclusión de que en estos momentos el pueblo cubano es víctima de una inescrupulosa conspiración que constituye un acto de agresión contra nuestro país y una amenaza a la estabilidad interna del mismo.

5 comentarios en “Cuba-Estados Unidos: El penúltimo capítulo de la serie

Deja un comentario