Crónicas de un día en Haití

Por: Lic. Yaimí Leyva Lazo

Un día más que amanece en Haití, para muchos un día cualquiera, pero para los miembros de la brigada médica que aquí labora es un amanecer lleno de nuevas metas y retos que cumplir. En cada rincón de la geografía haitiana donde laboran nuestros más de 600 colaboradores prestando asistencia médica a este hermano pueblo acontece una jornada muy dinámica debido a la afluencia de pacientes que son atendidos.
Es muy común encontrar el llanto de un recién nacido que alumbra su mirada a un nuevo mundo con el regalo de la inocencia, el andar de muchas personas de la tercera edad y muchos afectados por los fenómenos naturales que han golpeado severamente a la perla de las Antillas. Hay quienes esperan la entrada de licenciados en los servicios de rehabilitación para mediante diferentes terapias tener en sus rostros una sonrisa, esa que les cambia de color, el color de la alegría.
Que decir de las demás especialidades médicas, nuestras enfermeras y licenciados resaltando una que en este país hace alusión a su nombre, el Milagro de devolverle la visión a los que no alcanzan ver la luz, todo ese regocijo es único cuando se dice cuántas vidas salvadas hemos obtenido.
Es dignificante como Cuba, país del tercer mundo con recursos limitados puede ofrecer un sistema de salud eficiente que brinda a todas las poblaciones una protección social con una mortalidad infantil similar a la de muchos países desarrollados y una esperanza de vida de 78 años, sin dejar de mencionar cuantos miles de médicos hemos formado en la Escuela latinoamericana de medicina. Entonces es cuando me pregunto estar en Haití compartir con este humilde pueblo que adoraba nuestro líder histórico, que conoció su amor desde la finca de Biran entre los juegos y el sentimiento de compañerismo que demostró en su infancia con los haitianos que allí trabajaban, con la yagruma y agua fresca que ellos rociaron sobre aquel niño, seguro ya sabían lo que la vida había depositado en aquel joven Fidel que después sería nuestro gran protagonista. Que maravilloso cuando nos inculco que siempre Cuba tendría que estar junto a este pueblo.
Hoy quiero compartirles mi CRONICA y estas fotos que un amigo miembro de nuestra brigada me preparo para mostrarles a todos los que creemos que un mundo mejor es posible cuanta nobleza existe cada día que aquí se labora, hoy más que nunca compañeros me pregunto qué tan impuesta, que tan obligada que tan manipuladora puede ser esta solidaridad. Qué importa que existan campañas para desacreditar nuestra obra, que el señor Donald Trump quiera recrudecer las medidas hacia nuestro país y quiera hacer de su mandato una obra de teatro mediática con argumentos infundados desde acusarnos de atacar a funcionarios de la embajada norte americana en la habana, como se le ocurre si salvamos vidas a nivel mundial cometer tan absurda difamación, su show se derrumba ante tanto altruismo, el mundo está muy ocupado tratando de unirse y buscando la paz . Nosotros a diario tenemos tanto que ofrecer a los dolidos y tanta esperanza que devolver al ser humano para escuchar su tragicomedia. El injusto bloqueo muestra de terrorismo silencioso e injerencia aún vigente nos ha hecho mucho daño, pero, nada nos ha detenido porque no necesitamos que el enemigo nos regale nada, lo hemos obtenido con la abnegación de una obra continuada y el esfuerzo. Los cubanos patriotas los que decidimos seguir los consejos Escolapio, nuestro gran ejercito de batas blancas brilla donde quiera que este y la luz es propia llena de valores de Martí, de ideas de Fidel con la espada de bolívar y con una lucha incansable por la integración latinoamericana. Hoy seguimos caminando por cada rincón, camino de esta geografía haitiana perfeccionando nuestro sistema de salud, seguimos entregando amor a los dolidos compartiendo historias y disfrutando la mirada de todo el que es beneficiado con nuestra mano amiga, somos felices aquí, quizás mañana estemos en otro lugar donde seamos necesarios, pero hoy, hoy es un día más y todos los colaboradores de nuestra misión estamos orgullosos de estar en Haití. 

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