Desclasifican documentos que explican los "ataques acústicos"

Desclasifican documentos que explican los “ataques acústicos”

Por: Marco Velázquez Cristo.

Los nuevos documentos desclasificados demuestran la posibilidad real de que los alegados “ataques acústicos” contra sus diplomáticos sean un montaje realizado con perversos fines. Relacionados con el asesinato de JFK, permiten entender hasta dónde es capaz de llegar el imperio en su afán de destruir la Revolución cubana. .

¿Qué dicen los documentos?

Reunión efectuada el 6 de septiembre de 1962 https://www.archives.gov/files/research/jfk/releases/docid-32105754.pdf . Participaron funcionarios de alto rango del gobierno norteamericano, entre ellos el entonces Director General Adjunto de la Central de Inteligencia Marshall Carter, quien planteo, “los agentes biológicos disfrazados de sustancias de origen natural” podrían  ser empleados para destruir cultivos en Cuba”. Lo escuchaban, entre otros, el asesor de Seguridad Nacional McGeorge Bundy, el Fiscal General Robert F. Kennedy, el General de la Fuerza Aérea Edward Lansdale -quien dirigió operaciones clandestinas contra Cuba- y Edward R. Murrow, el famoso periodista de radiodifusión que se desempeñaba en ese momento como director de la Agencia de Información de EE. UU.

En esos momentos, la caña garantizaba la producción de azúcar, entonces primera fuente de ingreso de divisas del país. Ahora, el turismo es una de las fundamentales, de ahí el propósito yanqui de dañarlo, al crear la imagen de un país inseguro, a partir de supuestos “ataques acústicos” al punto de incluir entre sus presuntas “víctimas” a diplomáticos canadienses y turistas estadunidenses. Solo mencionar que Canadá es uno de los principales emisores de turismo hacia Cuba.  

Otro de los  documentos desclasificados www.archives.gov/files/research/jfk/releases/docid-32112987.pdf muestra como  la CIA consideró ejecutar actos terroristas,  bombardeos a Miami y otras ciudades de los   EE. UU, hundir un barco cargado de emigrantes en ruta a la Florida y atentar contra la integridad física de cubanos residentes en los EE.UU., todo con el objetivo de culpar al gobierno cubano de ello y a partir de ello construir un pretexto que les permitiera intervenir en Cuba.

EE.UU. siempre ha tratado de culpar a Cuba del deterioro de las relaciones entre ambos países con pretextos que justifiquen sus pérfidas acciones. Así, transitaron por permitir los sobrevuelos de territorio cubano por aviones de la organización contrarrevolucionaria Hermanos al Rescate hasta obligar a Cuba a derribarlos y tener la justificación para endurecer el bloqueo. Ahora son los ficticios ataques acústicos que tienen, además de ese, otros oscuros propósitos.

El tema migratorio, desde el triunfo de la Revolución, ha sido politizado por los sucesivos gobiernos norteamericanos y utilizado en sus continuas campañas contra Cuba, especialmente con ansias desestabilizadoras y de restar apoyo al gobierno revolucionario. No es casual la retirada de la mayor  parte de su personal diplomático alegando razones de seguridad. “Abren” la vía Colombia para procesar las visas de emigrantes de los cubanos mediante un procedimiento dantesco que cubra sus malas intenciones https://postcuba.org/2017/10/24/ee-uu-las-malas-intenciones-la-via-colombia/#.Wfht7GjWzcc.

Comprendiendo el presente

Ese historial que ostenta EE.UU de sucias maniobras y fabricación de pretextos para intentar destruir la revolución, permite entender los fines que oculta el montaje de los ficticios ataques acústicos y hace comprensible que oficiales del FBI vengan a Cuba, cínicamente, a exponer elementos sin interés que presentan como resultado de una investigación que saben no están ejecutando, pues los hechos sobre los que dicen indagar no existen. 

¿Por qué si está demostrado que los ataques no existieron EE.UU. persiste en afirmar lo contrario?

 La principal causa de esta conducta está en que necesitan sostener la hipótesis de que los ataques sí fueron realizados contra sus diplomáticos en La Habana. De esa manera esperan dar tiempo a que las medidas tomadas surtan el efecto que tienen previsto: progresiva disminución del turismo y, por tanto, de los ingresos en divisas del país, que agravaría paulatinamente la situación económica y causaría una disminución del apoyo popular al gobierno, más la frustración de los que desean emigrar. La conjunción de estos factores esperan conduzca a una desestabilización interna que desemboque en un éxodo masivo… el supuesto jaque mate a la Revolución.

¿Para cuándo quiere tener listas estas condiciones EE.UU?

La mirada del imperio esta puesta en el año 2018, en el cual se debe producir el relevo generacional. Para ese momento quieren que la situación que arriba describimos haya alcanzado su clímax, sobre la base de una supuesta ingobernabilidad en el país. Por eso el ensañamiento mediático contra el Primer Vicepresidente cubano, el cual presumen asumirá el mando en ese año para intentar restarle autoridad y capacidad de influencia.

Consideran que las circunstancias serán tan desfavorables que la nueva dirección del país, se verá obligada a aceptar las condiciones que le imponga la administración norteamericana como requisito para aflojar la presión y el cerco sobre Cuba.

Eso es lo que desea EE.UU., y para ello trabaja. Pero los deseos no son realidades y con Cuba llevan más de medio siglo quedándose con las ganas, con las cuales se volverán a quedar. Esperemos.

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