El ejemplo de Despaigne

El ejemplo de Despaigne

Por: Marco Velázquez Cristo.

De Alfredo Despaigne se escribe y habla mucho, se resaltan sus hazañas en Japón, lo que significa como estímulo para el equipo Granma y su presencia en el Cuba, sin faltar las especulaciones de algunos “sitios alternativos” sobre lo que le pagan los japoneses, donde pasa sus vacaciones con su familia, las características de su casa, etc, estas últimas innecesarias chismografías amarillistas dirigidas a buscar tráfico. Faltan cosas realmente importantes.

Despaigne, no solo viene y juega con Granma o con el Cuba, él se entrega, no repara en lesiones que pueden poner en peligro jugosos contratos, sale a darlo todo donde no se le pagan millones, pero sí millones le pagan con su respeto y cariño su digna conducta.

No es resaltado en toda su magnitud el ejemplo que trasmite a nuestros jóvenes peloteros, ese que dice que no hay porque: renunciar a vivir en la patria,  privar al pueblo de verlos jugar,  poner y exponer sus vidas en manos de inescrupulosos traficantes de personas, dejarse expoliar por cazatalentos, para probar  sus aptitudes deportivas en ligas foráneas, demuestra que se puede  ganar dinero honestamente sin dejarse arrastrar por la ambición, porque nadie puede negar que, en las Grandes Ligas de EE.UU Despaigne ganaría mucho más de lo que le puedan estar pagando en Japón, aun cuando según el sitio sportsmadeinusa , los diferentes impuestos que los peloteros de la MLB pagan  absorben aproximadamente el 44% del valor del contrato.

No se puede obviar que las enormes ganancias que obtienen los equipos por los contratos televisivos que firman, sobre todo los ubicados en los denominados “mercados grandes” como Yankees, Dodgers o Red Sox, hacen posible que paguen sumas millonarias en contratos multi-anuales a los jugadores.

Alguien que lo conoce bien como Carlos Martí ha dicho de Alfredo Despaigne, “es un ejemplo para los peloteros cubanos, siempre lo da todo por la camiseta sin importarle nada”. Coincido con él.

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