Adorables mentiras

Por: Marco Velázquez Cristo.

La no reacreditación del reportero uruguayo sueco Fernando Ravsberg  (FR) ha generado una reacción histérica en algunos de sus admiradores. Analicemos el tema:

El periódico digital español “Publico” para el cual trabajaba decidió prescindir de sus servicios y tal y como explica la Declaración del Centro de Prensa Internacional (CPI)  tampoco solicitó su reacreditación. Esa es la génesis de la situación que los espanta y que no tiene nada de trascendente.  

Primera mentira: En el correo electrónico publicado en el blog Segunda Cita el afirma, “me han retirado la credencial de prensa”. 

Un paréntesis, ¿Por qué no le preguntan a “Publico” la razón por la cual decide no renovarle el contrato?, tal vez esté asociada a la baja productividad del “eficiente” profesional de la prensa que solo elaboró para ese medio 16 artículos en 2017, lo cual evidentemente no justifica volver a contratarlo.  

Segunda mentira: Según el atribulado “periodista”, al no reacreditarsele pierde automáticamente su residencia y será expulsado del país. Eso se aleja de la verdad, en la mencionada declaración se exponen los plazos con que cuenta para actualizar su estatus migratorio. Además, está casado con una cubana y por lo tanto tiene derecho a solicitar su residencia permanente.

¿Por qué FR no la ha solicitado cuando lleva tantos años viviendo en Cuba?, por no perder las ventajas que le reporta tener una visa D-6 por su condición de corresponsal extranjero acreditado en nuestro país. Ver en el reglamento del CPI en su Capítulo VI las facilidades que brinda para el ejercicio de la prensa extranjera.

Tercera mentira:  “..Me dejan sin permiso para trabajar..” nadie le ha dicho que no puede laborar, legaliza su estatus migratorio y puede buscarse un trabajo. 

Cuarta mentira: “..En el 2014, cuando dejé BBC..”, falso, el medio fue el que decidió no renovarle el contrato, pues no era bilingüe (no hablaba inglés). 

Quinta mentira:  “…en la reunión donde me dejan fuera de la prensa extranjera…” filfa, sencillamente no existe ningún medio acreditado en el país que haya solicitado su servicio y con el que trabajaba como ya se explicó decidió no continuar haciéndolo con él.  

Sexta mentira: Sitúa como elemento detonante de su situación el post que publicó sobre el accidente aéreo recientemente ocurrido, algo que es falso, las causas ya fueron aclaradas. 

Que las personas se quejen de su trabajo y lo critiquen no es nada nuevo, se olvidó de su irrespeto a la bandera que es mucho más grave y sin embargo no se tomó ninguna medida con él.

Observemos como le da continuidad al tratamiento del tema del accidente.

CUBADEBATE publica un artículo que titula, ¿Cómo marcha el proceso de investigación del accidente aéreo en La Habana?, dentro del mismo hace alusión a las declaraciones de directivos del Instituto de  la Aeronáutica Civil de Cuba que refieren, “…la imputación de responsabilidades en materia laboral, administrativa o penal, se llevará a cabo en correspondencia con lo establecido por las legislaciones vigentes y los resultados de la investigación”.

Que hace F.R., su título, “Habrá investigación penal sobre el accidente de aviación”. Dentro del texto, “Finalmente, las autoridades de la aviación civil aceptan la necesidad de que se lleve a cabo una investigación penal sobre las causas que produjeron el accidente aéreo”. Una clara manipulación fruto de sus malas intenciones y su ignorancia.

Desde el inicio en las investigaciones participan peritos y expertos de diferentes especialidades, algo normal en el esclarecimiento de este tipo de hechos, por lo tanto, ni se está realizando una investigación paralela, ni ahora es que se comienza, existe una sola investigación, dirigida a establecer las causas que originaron el accidente. La manipulación de textos y títulos es otra de las especialidades de Ravsberg, lo que le ha granjeado no pocos llamados de atención y levantado protestas de los afectados.  

Séptima mentira: Octubre 14 del 2015, publica bajo el título, “Transparentemos la blogosfera”, en uno de cuyos párrafos afirma, “Y para tener autoridad moral, comenzaré primero con la transparencia. Cartas desde Cuba se financió primero con parte de mi salario de la BBC y desde hace año y medio se financia de mis ahorros…”  falsedad denunciada  en el post, Cartas Desde Cuba: ¿Un blog o una empresa?

Octava mentira:  “Se cierra el cerco sobre Cartas desde Cuba. Nadie ha dicho que va a ser bloqueado o que se le va impedir publicar en él. Con esto  busca  apoyo y  sobrestima las posibilidades de hacer daño de sus publicaciones. No han podido el The New York Times, The Washington Post, ABC, El País, El Nuevo Herald y toda la escudería mediática de la C/R, destruir la imagen y la obra de la revolución y va a hacerlo un sempiterno embustero.  No me hagan reír. 

La “ética” trayectoria de Fernando Da Cunha (así también se llama) ha estado caracterizada como se ha podido apreciar por su “supremo respeto” a la verdad, que alcanza su punto culminante con su artículo, “La Revolución energética a oscuras”, al cual Fidel calificó de manipulador y a su autor como el más mentiroso. ¿Lo olvidaron? Yo no.  

Como revolucionario en Cuba, intentó promover veladamente la desobediencia civil en el contexto de la desaparición física del Comandante en Jefe utilizando hábilmente la foto con la cual encabezó su artículo, “Pablo Iglesias, una Cuba mejor sin intervención extranjera”, en ella aparecía el líder de Podemos en un atril al frente del cual se podía leer, “EL MOMENTO ES AHORA

Este es en apretada síntesis el personaje por el cual se lanza al ruedo el más heterogéneo de los grupos, cuyos integrantes terminan de estrellas de las publicaciones de los sitios contrarrevolucionarios.

Increíblemente califican lo ocurrido sobredimensionándolo, como la llegada de la Revolución a un punto de “rompeaguas”, técnicamente esa palabra significa: “Arista más alta en la intersección de los diferentes planos de una cubierta inclinada”, es decir, por algo intrascendente la Revolución llega a un punto de quiebre e inicia su descenso. Absurda apreciación que no tiene ningún sustento real.

La manipulación y magnificación de la situación de Ravsberg llega al extremo cuando se argumenta como forma de presión que existen riesgos en el mundo y se sugiere que pudiéramos estar creando las condiciones para que llegáramos a una situación de inestabilidad como la que atraviesan Nicaragua y Venezuela, esto junto a lo anterior son los mayores dislates que se pudieran decir en un caso como este.

En Cuba las condiciones son totalmente diferentes, riesgos han existido siempre y a todos nos hemos enfrentado, sobrevivido y vencido. Además, un grupo en la internet no es el pueblo y lo ocurrido con Ravsberg no es un crimen, por eso valen las siguientes interrogantes:

¿El pueblo conoce al “ilustre” periodista?, no.

¿El pueblo está alborotando y tratando de armar una campaña con la intención de presionar para que se revierta la decisión?, no.

¿Quiénes entonces?, los mismos que están supuestamente “alertando” sobre la posible desestabilización del país.

¿Existen las condiciones para que se cree un problema de envergadura?, no,

¿Quiénes las están intentando crear?, los defensores del “reportero”.

¿Son ellos la mayoría o una muestra representativa del pueblo?, no.

¿Por qué esta guerrita del pan duro?, porque todos tienen los mismos sueños.

Finalmente, esta reflexión:

Vamos a suponer que alborotando en las redes pudieran crear las condiciones para que surgiera una situación de inestabilidad en el país, la obligada pregunta: ¿Valen Fernando Ravsberg y lo ocurrido con él la Revolución?, ¿Es de revolucionarios ponerla en peligro por este personaje?, No jodan.