Cartas desde Cuba y La Joven Cuba: Una historia de puñales escondidos y argucias justificativas

Por: Marco Velázquez Cristo.

Cartas desde Cuba decadente al igual que La Joven Cuba, dos que no logran atraer a nuevos públicos, pero dicen estar en la cúspide de la popularidad, cierran filas tratando de satanizar y restar crédito a nuestra respuesta. Pobre diablos la mentira repetida no puede convertirse en verdad cuando se le refuta y a eso vamos.

El sempiterno mentiroso Ravsberg asegura que amenazamos a Javier Ortiz, a través de un post titulado, “La condena de un incoherente periodista de colores” con el cual dábamos respuesta a este por habernos acusado de contrarrevolucionarios.

Un párrafo de nuestro artículo:

“…No respondemos guiados por la malsana intención de destrozar públicamente a un joven profesional en el cual la Revolución invirtió cuantiosos recursos para su formación, al que amparó cuando quedó desamparado. La idea no es ni puede ser destruir esa microscópica célula de la obra revolucionaria, pero estamos obligados a decir la verdad por dura que esta sea…”

Como nunca ha practicado la verdad al verla se espanta. Los print screen que insertamos en el mencionado post no permiten rebatir nada de lo que dijimos, no ejercemos la mentira como lo hace la otrora vedette de las redes. No existió ni el más mínimo viso de amenaza en nuestro texto.

Lamentamos que Ravsberg sintiéndose en pretérito pluscuamperfecto, olvidado, en franco declive, con la insana intención de buscar protagonismo y provocar enfrentamientos nos haya obligado a hablar sobre un tema, el cual no pensábamos retomar, ni mencionar más.

En lo que atañe a “La Joven Cuba”, FR dice, “Los ataques que recibe por estos días LJC vienen de detractores y partidarios del gobierno cubano…”, como la frase fuerza la interpretación por su mala redacción debo inferir que cuando habla de detractores se refiere a los que él considera que hacen eso con LJC.

De acuerdo con el texto del “reportero” fundador de las fake news, LJC es adversaria del gobierno de la isla, porque si no fuese así los que él define como partidarios del mismo no la atacarían. No atina ni escribir coherentemente las pérfidas ideas que concibe en su mente.

El de LJC por su parte dice, “El problema central es que ellos no entienden el papel de la crítica en la construcción social, (…) que hoy, como en la época de Tony Guiteras, se sigue negando la necesidad de dar un debate que enfrente las ideas y produzca mejores ideas”.

Vuelven a poner carteles sin fundamento. Algunas preguntas que se convierten en ejemplos de que no somos nosotros los que coartamos el debate:

¿Por qué Harold Cárdenas dice que no va a respondernos aduciendo estar ocupado trabajando?, ¿Por qué rehúye el debate?, estamos abierto a él, una duda, ¿En que trabaja Cárdenas?, ¿En su preparación para aplicar los métodos de la subversión contra el gobierno revolucionario que le enseñan los vecinos del norte?

¿Por qué Harold Cárdenas descalificó a un joven que lo confrontó diciéndole que quedaba fuera del debate?, ¿Quién se cree Cárdenas que es para apartar de un debate a alguien?, ¿Qué opción le dejó?, una vez más rehuyendo la confrontación de ideas.

¿Por qué al autor del artículo, “Breve e incompleta cronología de un fracaso”, publicado en La Pupila Insomne le dedicaron tantas ofensas? ¿Por qué se recurrió a la descalificación y no al debate de ideas?, ¿Por qué LJC publicó un artículo de carácter ofensivo con respecto al  compañero unos días antes?

Todos estos por qué dicen claramente que quienes rehúyen el debate serio son LJC y otros de su mismo bando que carentes de argumentos para defender sus ideas, recurren a la descalificación e intentan crearse una imagen de “victimas” perseguidas por el estado, el mismo que dicen no querer destruir. Vaya paradoja.

Los criticones de oficio no soportan la crítica y acusan a otros de no tolerarla.

Para colmo FR clama en las redes ser “víctima” de un hackeo de su blog, textualmente decía, “Han hackeado a Cartas desde Cuba, tras denunciar a los policías del ciberespacio cubano”. En Cuba no existe una policía del ciberespacio, es uno de los términos que emplean él y sus allegados para pretender desacreditar a los que mostramos sus mentiras y manipulaciones en las redes. Tampoco hizo ninguna denuncia, pura payasada.

Realmente cuando se intenta entrar a CdC pide nombre de usuario y contraseña, pero eso tiene 99,9 papeletas de ser otra invención de este incurable mentiroso, en busca de visibilidad mediática, recordemos como cuando ofendió a la bandera nacional, para sacudirse el lodo e intentar tirárselo a los demás, se inventó  un comentario en que se criticaba a la familia del Comandante en Jefe, supuestamente firmado por él en el Toque, lo cual le dio la justificación para escribir un artículo que tituló “Comenzó la Guerra sucia contra Ravsberg”, toda la manipulación alrededor de este falso comentario la denunciamos en un post titulado, “Ravsberg y el Toque que lo distingue”.

No obstante, en el caso que nos ocupa no se puede soslayar que lo hace en el contexto de la presentación de Cuba al Examen Periódico Universal (EPU) en el Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, puede entonces esconder su actuar aún más malsanas intenciones entre ellas llamar la atención sobre supuestas violaciones a la libertad de expresión en la isla.

No olvidar la vileza que realizó en el momento de la muerte del Comandante en Jefe donde claramente trasladó una incitación a la desobediencia civil utilizando hábilmente una imagen del líder del partido “Podemos” “Pablo Iglesias, en la que este aparecía en un atril al frente del cual se podía leer, “EL MOMENTO ES AHORA”, algo que también denunciamos en un artículo de Ileana González que publicamos, “La inexplicable tolerancia”.

De todas formas, FR es demasiado insignificante para tan siquiera arañar la coraza moral de la Revolución cubana, él no es ná, ni chicha ni limoná, se la pasa manoseando caramba samba su indignidad.