Cuba: La “inocente” coincidencia de los “alternativos” con el enemigo

Por: Marco Velázquez cristo.

En un artículo anterior mencioné la sospechosa articulación que existe entre los llamados medios “alternativos” cubanos y los sitios de abiertas líneas editoriales contrarrevolucionarias. Para no quedarnos en las generalidades analizaremos una de estas extrañas coincidencias.

Plataformas como CiberCuba, MartiNoticias, Diario de Cuba, Cubanet y otras de similares características ahora regurgitan el caso de un profesor universitario separado de sus funciones docentes hace aproximadamente unos tres años, en una decisión que el “afectado” considera injusta y las autoridades educacionales que la tomaron justa. Después de leer con detenimiento todo lo publicado al respecto sobre el caso de René Fidel González García que así se llama el exprofesor, manifiesto mi acuerdo con la decisión tomada con él, es mi opinión.

No voy a entrar en detalles solo digo que, el futuro de nuestro país y su supervivencia como nación pasa por el mantenimiento y desarrollo del socialismo en ella; y eso es una misión que tendrán que garantizar los jóvenes cubanos, egresados o no de las universidades. Es demasiado lo que está en juego para permitir que se les trasmitan ideas y conceptos que desvirtúen la esencia del proyecto social que deseamos construir.

Me parece ingenuo considerar que alguien pueda abstraer su manera de pensar de su decir y eso es algo que de una forma u otra se ha estado  argumentando en defensa de González García.

Se obvian además elementos importantes tales como: lo establecido por el Código Laboral y su Reglamento complementario, no se mencionan los términos contractuales mediante los cuales fue establecida la relación de trabajo entre el “demandante” y la Universidad. Él sabe al igual que los que lo secundan que, en cualquier contrato laboral está previsto el cese del mismo a decisión de cualquiera de las dos partes, por lo tanto el alto centro de estudios no está obligado a mantenerlo dentro de sus nóminas, entonces, ¿Dónde está la violación o la injusticia?

Paso a centrarme en el tratamiento mediático de este tema, la articulación que evidencia y los fines que se persiguen.

Como ya explicaba las plataformas contrarrevolucionarias lo han reflotado secundadas por los “alternativos” del patio, el discurso ha ido evolucionando hasta llegar al actual, en el cual todos estos sitios coinciden en presentar el caso como una violación de los derechos del exprofesor y de la recién aprobada Constitución, de camino censuran y ofenden al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a la Fiscalía General de la República, al Ministro y la Viceministra de Educación  Superior y otros funcionarios estatales.

Si se evalúan los epítetos irrespetuosos e insultantes utilizados en contra de ellos se llega a la conclusión de que no pocos de estos “ciberjusticieros” han cometido delitos previstos y penados en el Código Penal entre ellos: Difamación , Injuria  y Calumnia  ,  dejo el enlace para que el lector que lo desee pueda consultar los elementos que tipifican los delitos que menciono y contrastarlos con lo publicado por los ciberjusticieros y el “afectado”.

¿Por qué la “preocupación” en estos momentos por el tema de marras?

No resulta difícil percatarse que el caso es utilizado para intentar desacreditar al gobierno, sus instituciones y funcionarios que las representan, presentándolos como violadores de los derechos humanos e ineptos  que abusando de su cargo se sitúan por encima de la Constitución, lo que lleva incorporado el mensaje de que el pueblo fue estafado por el Estado cuando a través de sus funcionarios explicó  todos los avances que contenía y la necesidad de su aprobación. En conclusión lo que de manera solapada están diciendo es que en Cuba no se respeta la Ley de Leyes y por tanto existe una dictadura.

Todo lo anterior pretende o está dirigido a intentar minar la confianza del pueblo en el gobierno y en consecuencia restarle autoridad y prestigio para poder dirigir el país en las condiciones de ingobernabilidad que sueñan podrán crear con las llamadas sanciones y digo llamadas porque esa palabra significa, “Pena establecida para el que infringe una ley o una norma legal” y Cuba no ha infringido ley o norma legal alguna, por lo que en mi opinión mejor sería llamarlas medidas de coerción, cuyo significado se ajusta más a lo que representan las ilegales y criminales acciones de EE.UU. contra nuestra patria, que en esencia es,  “presión que se ejerce haciendo uso de la fuerza para impedir o limitar cierta acción o para obligar a asumir determinada conducta”.

En este contexto signado por: un  complejo escenario internacional, el incremento de la agresividad de la administración norteamericana contra Cuba y el impacto negativo que sobre la economía y la sociedad de nuestro país tiene esa creciente hostilidad, donde la unidad y el esfuerzo mancomunado de todos son vitales para enfrentar y vencer la arremetida imperial, los que ahora alborotan siguiendo el guion diseñado por los enemigos de la patria para destruir la Revolución, haciéndole el juego a estos, son cómplices de sus actos genocidas. Todos, los que reciben dinero y los que aspiran a recibirlo o a obtener prebendas en un escenario posrevolución que nunca llegará.

No intento ni pretendo sesgar ningún derecho a nadie, tampoco forzar al silencio a cubano alguno, solo expongo mi opinión y llamo la atención sobre cuestiones que son ignoradas o soslayadas intencionalmente.

Un ejemplo del injustificable histerismo con el cual está siendo tratado el tema lo constituye el de un intelectual que hace altisonantes llamados a la intransigencia, es alguien que acostumbra a amenazar conque ocurrirán problemas de incalculables consecuencias si no se sede a sus demandas y a las de lo acompañan en esta y otras cruzadas como la orquestada a raíz de la promulgación del Decreto 349.

El personaje al manifestar su apoyo a una carta dirigida a la dirección del país intentando presionar para que se revoque la medida aplicada a René Fidel González García dice, “…mantener la pureza revolucionaria del grupo que reclama…”, insulta la inteligencia ajena, en ese grupo conviven los más diversos especímenes por ejemplo, Armando Chaguaceda Noriega   denunciado en  la Universidad de Guanajuato, México  por acosar sexualmente a las alumnas,  columnista  habitual de la plataforma contrarrevolucionaria Diario de Cuba, Carlos Manuel Rodríguez Arrechavaleta considera a Fulgencio Batista un estratega político y al gobierno cubano un régimen totalitario y autoritario,  Alina Bárbara López Hernández tergiversadora y manipuladora de la historia de Cuba, denostadora habitual de la institucionalidad del Estado cubano, ¡tremendos revolucionarios!. Y solo mencioné una muestra.

Hay que recordarle al “ilustre” académico que, el AÉ, AÉ, AÉ LA CHAMBELONA    a que se ha sumado no nace en Cuba, ni de la intelectualidad revolucionaria, sino tiene su origen en Miami donde  la contrarrevolución cumpliendo órdenes de su amo imperial dio la señal de arrancada a esta campaña, parte de una operación de un mayor alcance y que de manera sucinta en parte describimos arriba.

Como sé que trato con prestidigitadores mediáticos aclaro que me estoy refiriendo a los firmantes de la carta y a los que han adoptado una conducta similar a los de estos, manifestada a través de escritos en los sitios “alternativos” de la blogosfera cubana, no a los que han exteriorizado su opinión contraria a la medida tomada sin armar campañas o sumarse a ellas, de forma respetuosa sin difamar, injuriar o calumniar al Estado y sus funcionarios. Aunque no coincido con ellos les respeto su derecho a expresarse.

Pero a lo que si nadie tiene derecho es a exigir que se le considere revolucionario cuando promueve, participa, incita o apoya campañas que favorecen los planes enemigos, mucho menos en momentos de peligro para la patria como son los actuales.

 

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