Decepcionantes yerros de una “intelectual”

Por: Marco Velázquez Cristo.

Algunas apreciaciones sobre el Proyecto de Constitución son más diatribas contra este que honestas opiniones sobre él, la utilización de los clásicos para tratar de desacreditarlo y restarle sustento jurídico es una de estas tendencias en las que destacan algunos autores(a) que no pueden esconder sus malas intenciones que los llevan a contradicciones y análisis lerdos.

Una “profunda conocedora” del marxismo dice que muchos preceptos del Proyecto caen en contradicción con la teoría del gran alemán, las cuestiones que va exponiendo le retornan como un bumerán y termina auto ridiculizándose.

Acude a la teoría marxista y conceptos contenidos dentro de ella para aseverar que, “…las adiciones, modificaciones y eliminaciones presentes en el Proyecto Constitucional actual son inconstitucionales, pues revocan aspectos económicos, políticos y sociales del sistema socialista que se declara irrevocable en la actual Constitución”.

Ella lo nombra Anteproyecto, esa denominación sería correcta si  no hubiese sido aprobado por la ANPP, después que el máximo órgano de poder del Estado se pronunció pasó a ser Proyecto.

Inexplicablemente obvia que, el Proyecto de Constitución está acorde con la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista el cual junto a otros importantes documentos del 7mo. Congreso del Partido fue aprobado por el III Pleno del Comité Central del PCC. En él se define nuestra concepción de socialismo adaptado a las condiciones de Cuba. 

Esos documentos fueron sometidos a un amplio proceso de análisis y consulta popular en todo el país. En su intervención en la segunda sesión extraordinaria de la VIII Legislatura de la ANPP Raúl valoró que estos han sido los más estudiados, discutidos y rediscutidos en la historia de la Revolución y tal vez de la República de Cuba.

Después de dicho proceso los mismos fueron respaldados por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Es desconcertante la inopia que demuestra la “destacada intelectual”.

Plantea, “Para el marxismo, el devenir no transcurre de manera teleológica, es decir como resultado de un camino previsto que sigue siempre una pauta trazada”. Es totalmente innecesario utilizar esa palabra, adjetivo que refiere a aquello que está vinculado a la teleología. Según define el diccionario de la Real Academia Española, la teleología es la doctrina centrada en las llamadas causas finales (es decir, los fines). Al parecer su inclusión responde a la banal necesidad de satisfacer su ego y de demostrar cultura.

Su incoherencia es ostensible después de plantear la idea anterior acusa al Estado de elaborar un Proyecto anticonstitucional porque no sigue al pie de la letra la doctrina marxista leninista. La asume como un dogma negando su esencia científica y la dialéctica, injustificable paradoja.

Se enajena totalmente de la realidad al plantear, que, si para el 2030 Cuba pudiera aspirar a llegar al comunismo, no podría hacerse pues la cláusula de intangibilidad no lo permitiría, esa apreciación hace dudar de su conocimiento sobre lo que es el comunismo y las condiciones que lo definen, las cuales deben darse a escala global, algo imposible para el 2030. Un quimérico futuro en que pudieran estar presente no es posible avizorarlo en estos momentos. La actual evolución y tendencias previsibles del desarrollo de la humanidad no permiten pronósticos optimistas. Además, no debe olvidar que el socialismo es el tránsito hacia el comunismo, no existe contradicción alguna.

Si su disparatado análisis es un desatino, aún más absurda es la conclusión a la que arriba al afirmar que el carácter irrevocable del socialismo es un obstáculo para el desarrollo, en realidad es todo lo contrario el socialismo es el único sistema capaz de garantizarlo en las condiciones de Cuba. La opción capitalista o un Frankenstein que terminara en esta nos sumiría en el atraso, la dependencia y mutilaría nuestra soberanía, las conquistas sociales de la Revolución desaparecerían.

El principal obstáculo para nuestro desarrollo es el criminal cerco económico comercial y financiero a que nos somete EE.UU., el cual hemos podido resistir gracias a la unidad, los valores, cultura política, espíritu de lucha y fe en la victoria forjados en nuestro pueblo por la revolución socialista dirigida por el partido encabezado por Fidel, la que aun en las difíciles circunstancias en que se ha visto obligada a desarrollarse nos ha permitido alcanzar  logros impensables para otros países subdesarrollados, incluso  con algunos indicadores superiores a los de países del llamado primer mundo.  No los enumero por ser archiconocidos, solo digo, prohibido olvidar.

Es decepcionante la incoherencia, subjetividad e ignorancia que explicitan los “criterios” de esta “intelectual” que solo sirven para demostrar en que bando milita.