El nuevo rebrote de los Nadas bla, bla, bla

Por: Marcos Velázquez Cristo.

En 2017 publicamos, “Nada” un artículo en el cual la autora, denunciaba la hipocresía, la manera pesimista y distorsionada de apreciar el futuro y la realidad, el parasitismo social y la coincidencia con los mensajes enemigos de, quienes diciendo defender la Revolución, traicioneramente la atacaban, esos a los que Manuel Henriquez Lagarde bautizara con todo acierto como los “nuevos revolucionarios”.

Estos personajes suelen rebrotar como la mala yerba en tiempos de aguaceros, en momentos complejos de desafíos e importantes decisiones en el país. Por eso ahora, cuando la pandemia de Covid-19 y el recrudecimiento del bloqueo genocida yanqui han creado una difícil situación económica, en medio de un proceso de reordenamiento que implica a todos los sectores de la nación, ellos se encuentran en el pico más alto de unos de sus rebrotes, haciéndole competencia al del SARS-CoV-2. 

Ese comportamiento cíclico de marcado oportunismo hace que “Nada” tenga plena vigencia y que, con algunos agregados podamos dedicarlo a los Nadas bla, bla, bla.

A los que blasonan de lo que carecen y confunden sus deseos con la realidad, esto:

Nada tendría que decir, si nada dijeran los hipócritas, nada diría, si criticaran de manera honrosa, nada expresaría, si nada torcieran, nada señalaría, si nada ocultaran, no callo nada, nada me obliga a callar y es que su engañoso bla, bla, bla que nada aporta, en silencio no se debe soportar.

Nada han hecho para crear, nada saben hacer que no sea criticar, sin querer saber nada de ponerse a trabajar, y es que se acostumbraron a, nada hacer, nada aportar y por nada sacrificarse, porque al final, nada sienten por la que dicen luchar, por eso su bla, bla, bla digital en serio no se puede tomar.

Nada debemos esperar de los que, para ellos, nada sirve, nada se hace, nada funciona, nada saben los dirigentes, nada ha hecho la Revolución, nada que no salga de sus mentes resolverá nada, porque el resto, para estos nadas, vivimos en la nada. Ególatras del bla, bla, bla de recetas y vaticinios equivocados,  no comprenden que nada, de sus bla, bla, bla se cumplirá.

Sus pisinguillas fantasiosas y mal intencionadas, hundirán en el descredito su interminable bla, bla, bla, porque, aunque como roedores soplen para insensibilizar, nada puede ocultar la maldad tras sus bla, bla, bla, tan dependientes del más allá. 

Y es que en todo esto, a pesar de haber tantos intereses como bla, bla, bla, el titiritero que aparenta no participar, mientras sostiene el bla, bla, bla, de los nada patriotas títeres de sus deseos, ve como todos los demás se mueven a su compa.

Pero, de tanto bla, bla, bla sinsentido, van a parar siendo nada, porque nada es negro, ni siquiera es gris, nada de izquierdos que son derechos, déjense de tanto nada bla, bla, bla, que la Revolución no se ha perdido para nada, y nada la detendrá.

Basta de bla, bla, bla.

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.