En Cuba: Swingers y bipolares.

Por: Ileana González.

No se intranquilice nadie, no voy hacer una crónica amarilla sobre  la vida íntima de ninguna persona, el swinger al que me referiré no es al del intercambio de parejas, convertido en lucrativo negocio, que aprovecha la degradación moral y ética, así como las aberraciones sexuales de algunas personas, incluso de familias enteras, para hacer dinero, será del swinger político del que hablaré.

El intercambio de posiciones políticas según las condiciones, conveniencias y apreciación de futuro de los que lo practican, se ha convertido en algo usual, entre los exponentes del llamado centrismo, son tan divergentes las posiciones que en ocasiones asumen, que sugieren un padecimiento mental de bipolaridad, sin descartar otras causales de indecoroso origen, algunos recuestan sus atormentadas cabezas sobre hombros que consideran podrán protegerlos, ante un eventual cambio de la correlación de fuerzas dentro de la sociedad cubana,  halagan para obtener el perdón por sus “pecados” revolucionarios.

A ellos les recuerdo el inmortal ejemplo de Víctor Jara, el trovador de la revolución socialista de Salvador Allende, quien, rodeado de matones, herido y torturado no claudicó. En Cuba ni existe, ni existirá una situación semejante, eso hace más ignominiosa la actitud de estos pusilánimes y vacilantes.

Se pretende cambiar el concepto de revolucionario en función de justificar, posiciones hipercríticas sobre la realidad de la sociedad cubana, las que dicen asumir para contribuir a la eliminación de los problemas y al avance del país. Sin embargo, obvian los progresos y logros de un proyecto social acosado y difamado por sus enemigos, se argumenta que esa tarea de divulgar lo positivo se la dejan a los medios estatales, un amateurismo político que paradójicamente los conduce hacerles el juego a los que dicen combatir.

Fidel refiriéndose a la crítica planteó: “Queremos una crítica responsable. A pesar de las posibles consecuencias, todo es mejor que la ausencia de críticas. Claro está que hay que ser sumamente responsable en el manejo de los temas y no ofrecer al enemigo información sensible que pueda ser útil a sus planes de destruir la Revolución. De ahí lo difícil de la tarea de un revolucionario” (Libro Cien horas con Fidel).

También están los que se involucran en debates  sin conocer  las causas que los originan, ni a las personas  por las que deciden tomar partido, no advierten que contribuyen a legitimar zafios shows mediáticos, propiciando que enconados enemigos de nuestro proyecto social conviertan sus peregrinas “preocupaciones” en campañas mediáticas contra la Revolución cubana, resulta que esa vocación o “responsabilidad” por lo social pone a los “Ciberjusticieros” en una disyuntiva, satisfacer sus egos o presuponer a la Revolución por encima de cualquier interés o afinidad personal. Ella es más importante que cualquiera de nosotros.

En esencia de manera consciente o inconscientemente lo que hacen es hacerle el juego a conocidos anexionistas y resaltar a insignificantes  personajes.

Veamos el caso del sueco- uruguayo, “victima” de amenazas, héroe de los “Ciberjusticieros”.

Entre los años 1999 y 2016 protagonizó al menos 7 incidentes en los que intervino la violencia verbal o física, los cuales estuvieron acompañados de sus correspondientes campañas mediáticas, y del beneficio publicitario tan necesario en el mercado de la información y en el posicionamiento de un blog.

Algunos detalles:

1999, Provoca incidente con patrulla de la PNR, por desafiar y provocar a las autoridades, cuando estas reclamaron ante la presencia inconsulta en el interior de la escuela primaria, “Alfredo Sosa” de las cámaras de la cadena Telemundo a la que representó en La Habana durante años. En el 2001, provoca similar incidente con  custodios de la tribuna Antimperialista por filmar sin autorización.

2001, Provoca incidente, con un comportamiento  descompuesto y agresivo en la Aduana General de la República al intentar violentar  los procedimientos establecidos para el envío de casete de video a Miami.

2004, Provoca incidente en el Hospital Salvador Allende al intentar penetrar en el mismo, donde se encontraba ingresado un connotado contrarrevolucionario, se enfrenta a la PNR y autoridades del Centro Hospitalario. Le son retenidos sus documentos personales.

9/9/04, Provoca incidente en La Plaza Carlos III, al intentar filmar en el lugar, sin autorización, graba video, cuyo original demuestra que fue el que inició las acciones violentas con custodios de SEPSA, lo envía editado a Telemundo al canal 51 de Miami, dice haber sido agredido por esbirros, paralelamente, hace cartas al Ministro del Interior y al Comandante en Jefe, busca apoyo en periodistas españoles, que tratan de presionar a la embajada cubana. Dice temer por su integridad física.

30/9/04, Crea  incidente en el MINREX al ir a reclamar por lo acontecido en La Plaza Carlos III. Se comporta de manera descompuesta y amenazante.

12/4/16, Provoca incidente  con un comportamiento descompuesto y agresivo en la Dirección de Inmigración y Extranjería del MININT, por  la demora de la cola para su atención.

También ha asumido posiciones de apoyo a la contrarrevolución como fue en el 2011, haber firmado la carta titulada, “Por el decoro y valor de Orlando Zapata Tamayo”, del fallecido interno común, víctima de la manipulación de otros contrarrevolucionarios.

En todos los casos han sido condescendientes y pacientes con él, en cualquier otro país, incluso de la culta Europa, uno de esos ejemplos hubiera bastado para que se le retirara el estatus de corresponsal acreditado.

Estos hechos demuestran el carácter violento y provocativo de este reportero, que responde a un trastorno de bipolaridad, afirmación que puedo sustentar, con elementos irrebatibles, pero sería una crueldad publicarlos, y los revolucionarios no actuamos así, tenemos ética y existen límites.

Queda expuesta además la patológica afición a victimizarse y a desarrollar campañas mediáticas de este personaje, las que progresivamente han visto disminuir su apoyo en la medida en que los que ciegamente se lanzaban al ruedo por él, lo van conociendo.

La “Victima” y los que decían que se le quería expulsar del país, se quedan sin argumentos, con la mitad de este palmaré y otras cosas que se conocen, se le podría haber puesto de paticas en las puertas de salida del Aeropuerto Internacional José Martí hace rato.

De todo lo que he dicho directa o indirectamente, tengo pruebas.

Solo hemos secado la calle para que no llueva sobre mojado y hecho caer una ligera llovizna sobre ella. De ser necesario en este u otro caso y en defensa legítima de nuestra revolución socialista haremos caer un aguacero, no en venganza, sino en respuesta a la mentira y a la indecencia.