Las verdaderas razones por las que Trump no asistirá a la VIII Cumbre de las Américas

Por: Marco Velázquez Cristo.

Aunque los dislates verbales y conductuales de Donald Trump le han creado una imagen de impredecible, en realidad a su personalidad llena de contradicciones, donde predomina la autosuficiencia y la arrogancia, que se mezcla con un pensamiento político ultraconservador, que condiciona su xenofobia, hay que agregarle la influencia de su entorno. Por representarlo de algún modo es como un beodo que camina por una calle tropezando con los transeúntes apoyándose en las paredes, los primeros serían los funcionarios de su propio gobierno, también la CIA, el FBI, los medios, los poderes que se mueven tras bambalinas, todos reciben los embates de Trump a la vez que le devuelven el empellón, no solo como desquite sino para dirigirlo hacia donde les conviene. Las paredes son las reglas del establishment, las que el sistema no le permite violar.

Pero todo ese empuja empuja interno se refleja hacia lo externo en una incoherente política exterior en la que la diplomacia sede su espacio, a las posiciones de fuerza y chantaje. Comportamiento que se ajusta a los rasgos de la personalidad del presidente de EE.UU.

Después de ver cómo funciona el peligroso humanoide Trump, me pregunto:

¿Por qué decidió no asistir a la VIII Cumbre de las Américas?

¿Por desprecio y subestimación a los presidentes de la región? Eso juega con su personalidad y apreciación que tiene de los dirigentes de otros países, pero a la vez choca con su patológica manía de resaltar, lucirse, ponderar el poderío de USA y dar lecciones a los demás, cuestiones que habrían predominado por encima de las que al inicio mencioné, por lo tanto, excluidas esas motivaciones.

¿El allanamiento en el día de ayer según despachos de prensa, por el FBI de la oficina de su abogado personal Michael Cohen? Nada relevante a trascendido sobre los documentos   confiscados, los medios se centran en algunos relacionados con el pago a la ex actriz porno Stephanie Clifford, más conocida como ‘Stormy Daniels’, quien afirma haber tenido una relación amorosa con Trump, tema que  salvo alguna que otra escaramuza doméstica que algunos dicen que se están dando entre los Trumps, no ha tenido una amplia repercusión. El FBI aparentemente busca cosas de mayor peso, algo que avale la versión de la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales del 2016. Esto huele a show mediático al estilo Norteamérica.

¿Necesidad de dirigir la respuesta de EE.UU. a los “ataques” químicos que han inventado de conjunto con los británicos,  en la ciudad de Duma en Guta Oriental, Siria? Argumento pueril, que Rusia desmontó de forma concluyente, con el trabajo de sus especialistas sobre el terreno. Este montaje según el representante permanente ruso ante la ONU es un intento de redirigir la atención de la comunidad intencional del “vodevil” del caso Skripal. De este modo, la parte británica trata de ocultar sus huellas, ha afirmado el diplomático.

De todas formas los medios apuntalan la versión americana y comienzan a circular noticias sobre un grupo de ataque de la Marina de Estados Unidos liderado por el portaviones Harry Truman que se dirige al mar Mediterráneo, como contraposición se informa que Rusia y Siria han puesto sus fuerzas en alerta ante la amenaza estadunidense .

Ahora la atención del mundo no estará en la Cumbre sino en lo que parece ser un inminente conflicto entre dos potencias nucleares. La gente se olvida de ella, Trump justifica con creces su ausencia de esta y pasado un tiempo, cumplido el objetivo de evitarle a su presidente una situación incómoda en Perú todo regresará a la normalidad.

Las verdaderas causas de su ausencia al evento son otras, a pesar de ser el presidente del país que la prensa califica del más poderoso de la tierra, Mr. Trump le teme a lo que pudiera enfrentar en la Cumbre, sobre todo por sus controversiales políticas antinmigrantes, antidrogas y las limitaciones al comercio que ha impuesto a unos cuantos países, a cuyos representantes debería dirigirse. Amén de los calificativos despectivos con los cuales se ha referido a pobladores y países del área.

Por supuesto que también existen otros temas escabrosos para el magnate, como son su injustificable política hostil contra Cuba y Venezuela, difícil de explicar. Además, el escenario peruano con los escándalos de corrupción de Kuczynski y compañía y la utilización del “estado de derecho” para anular e ignorar la voluntad popular en países con gobiernos a fines con Washington, no favorecen el discurso “democrático” anticubano y los ataques a Venezuela.

Un escenario así es demasiado complejo para un hombre que carece de habilidades de oratoria, no sabe hacer política, su principal arma es el alarde, la arrogancia y la indilgación de adjetivos estridentes a sus adversarios, al que acompaña un cerebro que parece pertenecer a un hombre de la edad de piedra.

En sus errores de diversa índole cometidos en sus relaciones con los gobiernos y pueblos de la región y en sus propias limitaciones para comunicarse y sostener un debate serio están las verdaderas causas de su ausencia de Perú.