Los disfraces de libertad y democracia

Por Lisandra Marfil  

Ya estamos en Cumbre y la delegación cubana, activa y participativa como de costumbre, mostrará desde una perspectiva respetuosa la realidad de la Isla, dialogará con las delegaciones homólogas y expresará el sentir de la verdadera sociedad civil.

Y es preciso señalar, verdadera sociedad civil, porque no constituye novedad que a eventos de este tipo asistan personajes asociados a la contrarrevolución financiados por gobiernos extranjeros. Así ocurrió en 2015 durante la VII Cumbre de las Américas, y esta vez no habrá excepción.

Pero esos opositores de la Revolución Cubana actúan auspiciados por varias entidades y entre ellas sobresale la Fundación Nacional para la Democracia, NED por sus siglas en ingles. Aunque los documentos no son recientes, hace poco aparecieron otras evidencias sobre el papel desempeñado por esta organización en la promoción de la subversión interna en Cuba y otras naciones latinoamericanas, a las cuales, por coincidencia regresaron los gobiernos de derecha.

En esos documentos quedan explícitos los vínculos con el Centro de Investigación y Capacitación de Emprendedores Sociales (CISES), y su organismo beneficiario, la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (REDLJD).

Sí, esa última fue el grupo que hace unos meses intentó orquestar otra provocación contra Cuba cuando invitó a los expresidentes Orlando Quiroga y Andrés Pastrana a recibir un premio en la capital cubana.

Resulta que la NED y su descendencia tienen como objetivo captar jóvenes cubanos para ejecutar actividades subversivas e involucrar a otros sectores juveniles, principalmente de Chile, Argentina, Ecuador, Venezuela, Uruguay, El Salvador, México, entre otros.

Según expresa el CISES en su solicitud, para la creación de la REDLJD empleará fondos de NED para “aumentar el compromiso de los jóvenes líderes latinoamericanos con sus pares cubanos en los asuntos de democracia y empresariado social”, pues alegan que, con excepción de Cuba, todos los países de la región establecieron las instituciones básicas de la democracia, de las leyes, y el respeto por los derechos cívicos y políticos.

¿Acaso no existen en Cuba instituciones gubernamentales, políticas, estudiantiles, juveniles y sociales que respaldan el cumplimiento de los derechos civiles y democráticos de los cubanos? “desde su creación en 2013, la REDLJD representa los amplios grupos juveniles cubanos o solo a un discreto sector opositor?

Los frutos

Según describe el CISES en el documento, la REDLJD está integrada por “activistas jóvenes y dinámicos” que utilizan herramientas de comunicación como son plataformas en las redes sociales y blogs para “diseminar información sobre sus realidades al mundo exterior”.

La noble intención es “impulsar el proceso de democratización de Cuba y su inserción a la comunidad internacional basado en los valores democráticos, de libertad de mercado y el respeto de los derechos humanos”.

¿Es realidad en Cuba que los jóvenes no tienen libertades políticas y civiles? ¿No se cumplen los derechos humanos en la Isla? ¿No están los jóvenes representados en los más altos niveles del país? ¿Y esos jóvenes que se desempeñan como delegados de circunscripción, no desempeñan su labor responsablemente y en consecuencia con sus ideales?  

La respuesta, nosotros los cubanos, la conocemos.

Pero la NED con la intención de beneficiar a esos proyectos subversivos, en el período del surgimiento de la REDLJD, modificó el acuerdo de subvención para el CISES. ya los fondos no irían para la cuenta bancaria de la organización, sino para una cuenta separada a nombre de Micaela Hierro Dori, quien es la presidenta de dicho centro.

La cuenta sí da

Con la aparición de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia para Cuba-Mesa de Diálogo, se considera que cerca de 50 jóvenes cubanos reciben beneficios a cambio de fomentar esos espacios democráticos.

Según muestra el documento, la cifra de financiamiento durante el 1ro de febrero de 2013 y el 31 de enero de 2014 fue de 58 576 dólares, otras cifras han llegado desde varias organizaciones estadounidenses para los mismos propósitos.

Y es que la NED trabaja bajo la autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, pues le otorgó la licencia CT-2012-298959-1 hasta febrero de 2014 en la que autoriza múltiples viajes y transacciones adicionales para proveer apoyo al pueblo de Cuba.

Los fondos principales están dirigidos para obtener materiales de oficina y equipos (impresoras, celulares, cámaras digitales, discos duros externos, memorias flash, entre otros), servicios postales y comunicación (llamadas a larga distancia en Cuba, Internet, etc.), viajes y hospedaje, servicios de contratación (coordinador general, consultores de cursos de capacitacion, webmaster, contabilidad y auditoría), así como la comisión bancaria. R

Rentable, ¿no? Tal es así que en 2015 el CISES solicitó nuevamente los financiamientos de la NED, y seguramente fue igual en 2016, 2017 y 2018.

Y la OEA también ha aportado. Definitivamente son muchos los proyectos que se crean para avivar la subversión en Cuba, aglutinar una oposición disfrazada de sociedad civil, y a la vez estar vinculados a planes derechistas que persiguen beneficios para una minoría.

Por eso la sociedad civil cubana la integran religiosos, intelectuales, artistas, estudiantes, agricultores, campesinos, obreros, trabajadores por cuenta propia, y todos los sectores que desde su puesto tienen el objetivo de construir un país más parecido a los tiempos que corren, bajo la máxima martiana de que sea con todos y para el bien de todos.