Los “modernos revolucionarios” y sus aportes al enemigo

Por: Marco Velázquez Cristo.

Los “modernos revolucionarios”, los de la unidad profesada solo para sus afines, los que dicen querer un debate franco y abierto y atacan en jauría a quienes se atreven a contradecirlos, los dueños de la verdad absoluta, los salvadores de Cuba, los de los currículos más brillantes y heroicos, los más sabios, andan diseminando su vanidad por las redes, repartiendo críticas y recetas de soluciones a todos los problemas, “soluciones” que solo ellos pueden avizorar. Son los elegidos.

Ahora han sumado a sus inigualables “méritos” el haber realizado relevantes aportes al arsenal de calumnias que el enemigo utiliza contra Cuba, veamos solo dos:

En medio del debate sobre lo que se ha dado en llamar “centrismo”, dijeron que quienes enfrentaban esa línea de pensamiento y a sus principales profesantes era un núcleo duro que estaba en contra del restablecimiento de las relaciones con los EE.UU., ahora una de las principales matrices de opinión que ha posicionado la prensa norteamericana para acusar a Cuba de ser la responsable de los ficticios ataques acústicos, es precisamente que este supuesto e inexistente núcleo duro es quien los ha ejecutado

También los han ayudado a posicionar el mensaje de que, “las fuerzas de seguridad vigilan a todos y es imposible que algo escape a su control”, eso lo han repetido mucho, “intachables” revolucionarios, con esas u otras palabras, sin esconder la aversión que sienten por esa institución.

A los medios norteamericanos solo les faltó para no violar el derecho de autor a los creadores de estas teorías haber puesto del blog o los blogs de que la tomaron prestada.

Los que en nombre de la unidad han clamado por la aceptación de ideas totalmente apartadas del socialismo, en momentos en que el país es sometido a una agresión de gran alcance, replican artículos de autores de cuestionables posiciones políticas, mientras no dedican prácticamente una letra a combatir en defensa de la patria agredida por la potencia militar y económica más grande que ha conocido la humanidad.

Su hobby preferido el que mejor satisface su egolatría son las “erudiciales” disquisiciones filosóficas en las que interpretan y reinterpretan el pensamiento de grandes figuras de nuestra historia, asumiéndolos segmentadamente, obviando partes esenciales de su legado para adaptarlos  a su manera de apreciar los problemas. Justifican el no darle importancia al ataque del enemigo principal, asumiendo que, “la candela está aquí”, superficial apreciación de la realidad.

Los dos frentes son importantes, pero el interno no lo es por el torrente de verborrea que vierten a diario los que, en sus empañadas bolas de cristal no alcanzan a ver lo complejo de todos los factores que inciden en la situación de la Cuba de hoy, mover las manos sobre un teclado para escribir o la lengua para hablar es fácil, lo difícil es resolver los problemas en la realidad.

Si todo fuera tan simple como a diario los digitales lo pintan, habría que concluir que nos hemos pasado más de cinco décadas equivocando el camino; a los que se nos dio la posibilidad de vivir más de la mitad de ese tiempo, sabemos que no ha sido así, errores se han cometido, Fidel habló bastante de ellos, pero ninguno estratégico como el mismo afirmó, y la prueba más grande que tenía razón es que todavía estamos aquí.

Es cierto que el debate interno es muy importante, digo debate, no monologo, que es de lo que gusta a estos “compañeros”, lo que más los estimula es la lluvia de elogios que unos a otros se dedican. Los comentarios, insisto nunca debates en algunos sitios digitales se parecen a determinados programas de la televisión donde el presentador se deshace en elogios hacia sus invitados y estos le corresponden de igual forma, se vuelven tan empalagosos que repugnan.

No se atreven a rasgarle el disfraz a los que como CubaImposible, OnCuba y otros aprovechando la felonía yanqui tratan de autentificarse como revolucionarios, aparentando censurarla, cuando en realidad defienden lo que llaman “el legado de Obama”, cuando los únicos legados que necesitamos son los de nuestros héroes y mártires, el de Fidel y el de todos los grandes hombres que han luchado por el bien de la humanidad.

Estos ilustrados del pensamiento político económico, cuando se les dicen cosas como estas inmediatamente acusan de dogmatismo y de pretender coser bocas, y no es así, es que tanto derecho tienen ellos y sus “admirados genios” a opinar como lo tengo yo a decir lo que pienso de lo que expresan, la libertad de expresión si así la quieren llamar, es en los dos sentidos.

Cuando los leo o escucho trato de imaginarme como ellos se ven a sí mismos y comprendo que se figuran grandes líderes, oradores a los que las masas escuchan con arrobamiento, mientras ellos con gestos y palabras grandilocuentes les señalan el “camino hacia el paraíso”, Sócrates digitalizados.

Quizás cegados por sus egos nunca lleguen a entender a su propio pueblo, si lo logran, entonces comprenderán cuan ignorantes y pequeños son ante la inteligencia colectiva de los que sin aspavientos, ni publicitando sus méritos, son los verdaderos héroes de la historia que junto estamos escribiendo. Dejaran de arrogarse el derecho que ellos no les han dado de hablar en su nombre.

 

Ataques acústicosCentrismoCubarevolucionarios
Share
Comments ( 58 )
Add Comment