Los plañideros pronunciamientos de los temerosos de las hienas sedientas de sangre de Miami

Por: Marco Velázquez Cristo

Nuestra acción en las calles es contra los que promueven desórdenes con un agenda intervencionista, manipulando los sentimientos del pueblo por las carencias y los rebrotes de COVID-19.

Miguel Díaz Canel.

Leyendo los pronunciamientos de algunos que cuestionan la respuesta de las autoridades a las “protestas” que en realidad fueron revueltas, por considerarla desmedida, desconociendo inexplicablemente el carácter violento de estas y el liderazgo que tuvieron en las mismas, elementos contrarrevolucionarios y vándalos que, atacaron y lesionaron a ciudadanos y autoridades, destruyeron autos y saquearon tiendas, algo que demuestran los materiales publicados en las redes sociales, me pregunto:

¿Por qué ignoran de manera tan vergonzosa la realidad?

Estos son tiempos de definiciones y la ceguera se torna deshonrosa cuando, la causa el miedo, la indignidad o la coincidencia con los objetivos del enemigo.

Comprendo que, existen corazones débiles que se asustan ante las amenazas cargadas de odio que nos llegan de allende los mares y los pronósticos apocalípticos de los falsos profetas del patio. Eso los lleva a pensar que la Revolución puede caer y por eso adoptan un discurso cuestionador de su actuar o de un cantinfleo ambivalente que no deja discernir lo que quieren decir.

Es triste ver como personas que han sido víctimas de linchamientos mediáticos en las redes sociales, amenazadas de muerte, ofendidas y denigradas, hoy tratan de agradar a quienes los maltrataron.

Resulta decepcionante el discurso plañidero a favor de contrarrevolucionarios y delincuentes de gente que decía no comulgar con ese tipo de posiciones o conductas.

Digo de contrarrevolucionarios y delincuentes porque: los primeros, es archiconocido e imposible de obviar que, obedeciendo a ordenes provenientes de la Florida y como parte de toda una operación desestabilizadora orquestada por el gobierno de Estados Unidos, llevan más de un año desarrollando acciones provocativas dirigidas a fomentar situaciones como las del 11 de julio. Los segundos de similar calaña moral y antipatriótica que los primeros vieron la posibilidad de poder dar rienda suelta a todos sus bajos instintos y se lanzaron a las calles. Ambos como ya dije lideraron las revueltas.

Es cierto que participaron otras categorías de personas, pero:

Un ciudadano honesto que sale a protestar pacíficamente por las razones que sea, y ve como, elementos similares a los que he mencionado asumen una manera violenta y vandálica de comportarse como está demostrado que hicieron esos a los que hoy se quiere vestir de “pacíficos”, ¿debe mezclarse con ellos, seguirlos y apoyarlos haciéndose participe de sus actos violentos y constitutivos de delitos?

¡Ni es de cubanos, ni lo será jamás, (…) vivir como el chacal en la jaula, dándole vueltas al odio!

José Martí.

Una conducta de ese tipo podía y de hecho puede que haya conducido a muchos a verse en medio de enfrentamientos de esas lacras sociales con el pueblo revolucionario y las autoridades que, actuaban en defensa de la Revolución, la tranquilidad ciudadana y el orden público. Si algo les ocurrió en una situación como esa donde la confusión reina, es lamentable, pero es de su entera responsabilidad.

Con toda honestidad digo que, no creo en el carácter espontaneo, ni desligado de la organización externa de lo ocurrido, la simultaneidad y articulación de los hechos, así como la sistemática instigación y las innumerables convocatorias generadas desde el exterior a su realización,  divulgadas en las redes sociales con la participación de mercenarios internos, echan por tierra esa hipótesis.

Por otra parte, se dice que se reprimió al pueblo desarmado que protestaba pacíficamente, eso es falso e injusto.

No existe una sola imagen que muestre a las autoridades ejerciendo fuerza sobre un ciudadano que no estuviera actuando de manera agresiva, resistiéndose  al arresto o desacatando sus orientaciones. 

Esto me hace recordar cuando cuestionaban manipulando la Constitución el que se les restringiera el movimiento a elementos contrarrevolucionarios, lo que sabían se hacía para evitar que crearan situaciones de desórdenes como las que hemos visto en varias provincias del país. Ahora que sus defendidos las provocaron, censuran la respuesta, entonces:

¿Qué querían, que los dejaran vandalizar y quemar sedes de instituciones estatales, unidades de la PNR, centros de trabajo y el PCC?, ¿qué mataran a los revolucionarios del pueblo y a los miembros del MININT como incitaban algunos llenos de odio? Hechos y manifestaciones de ese tipo están documentados en imágenes y audios publicados que la cobarde ceguera de unos pocos no los deja ver.

Los “humanistas” de ocasión parecen ignorar que, los revolucionarios que salieron a defender la Revolución ejerciendo su derecho constitucional a hacerlo, también son parte del pueblo y seres humanos, como lo son los miembros del MININT que cumpliendo con su deber enfrentaron a los “manifestantes”. Digo esto porque se les está pretendiendo ignorar y presentar como pueblo solo a los que salieron a las calles a “protestar” y porque los “preocupados” no dicen nada de que sus “pacíficos” manifestantes agredieron y lesionaron a muchos de ellos.

La mayoría de este pueblo cuya composición tratan de simplificar aprobó una Constitución que, en su Artículo 4 dice que, el sistema socialista que ella refrenda es irrevocable y que los ciudadanos tenemos el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución.

Derribar el orden político, social y económico establecido es lo que querían los instigadores y principales protagonistas de las revueltas que, se nos desean vender como “protestas pacíficas”, por eso se les enfrentó.

El tesón y la unidad de una obra sólo son inteligibles para quienes sean capaces de ella. Es el estigma de la pequeñez ajena.

José Martí

Cuba no necesita de la violencia, necesita paz, por mantenerla luchamos, pero no pondremos la otra mejilla a quienes ataquen a la Revolución en cualquier escenario, hacerlo sería darle paso al odio y a la violencia desenfrenada y eso jamás.

A los que se distancian de la que tanto les ha dado, por el pánico que les infunde conocer las negras entrañas de los que en su equivocada opinión se harían cargo de los destinos de Cuba, en una nunca probable etapa posrevolución, les digo:

Sean coherentes, condenen el bloqueo, las manifestaciones de odio, la instigación a la violencia y al terrorismo, los llamados a una intervención “humanitaria” (militar) provenientes de Miami. Censuren y rechacen los actos vandálicos y la violencia de los que salieron a las calles a tratar de robarnos los sueños.

No teman, el imperio cruel no podrá apoderarse de Cuba. La Revolución es fuerte, las hienas sedientas de sangre de Miami y los violentos odiadores internos se quedarán con las ganas de verla caer, serán derrotados.

Les dispenso su vacilación, su miedo, sus ingratitudes y hasta sus rupertadas porque como decía el apóstol, “Perdonar es Vencer”.

 

 

 

2 comentarios sobre “Los plañideros pronunciamientos de los temerosos de las hienas sedientas de sangre de Miami

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.