¿Mala interpretación de datos o investigación sesgada?

¿Mala interpretación de datos o investigación sesgada?

Por: Marco Velázquez Cristo.

En el trabajo titulado, “Manifestaciones neurológicas entre el personal del gobierno de los Estados Unidos que informa fenómenos audibles y sensoriales direccionales  en La Habana, Cuba”, el cual publicó la revista The Journal of the American Medical Association (JAMA) el 15 de febrero, ampliamente difundido e interpretado por los grandes medios de Norteamérica, aceptan sus autores varias limitaciones como, no ser los primeros que examinaron  y evaluaron a los “pacientes”, no a haber hecho a todos las mismas pruebas, tener incompleta la caracterización neuropsicológica de cada uno  y admiten haber omitido en su informe lo vinculado a las relaciones entre las “victimas”, algo importante según veremos más adelante.

Afirman haber encontrado afectaciones asociadas con informes de fenómenos auditivos y / o sensoriales direccionales de origen poco claro, y que estos individuos parecían haber sufrido daños en redes cerebrales diseminadas sin un historial asociado de traumatismo craneoencefálico”, planteamientos que de una forma u otra coincide con las declaraciones de los funcionarios del gobierno norteamericano, y las publicaciones de los medios que responden a ellos.

Es interesante que este trabajo se publique cuando aún no se ha arribado a conclusiones definitivas, tal y como reconocen sus autores al significar  que los resultados que se exponen son preliminares, su explicación para tal premura es el interés del público en el tema, realmente lo que existe es una manipulación de la opinión pública, a la que se le llama la atención sobre el mismo respondiendo a intereses políticos de espurias intenciones.  

¿Qué pudo haber precipitado la publicación del informe?

 En mi opinión varios factores empujaron la decisión, uno desviar la atención de la opinión publica de la evolución de los planes cada vez más evidentes de agredir a Venezuela, segundo, la visita de una comisión bicameral de congresistas norteamericanos a Cuba, y la necesidad de disminuir el carácter cuestionador de su declaraciones respecto a la actuación de su gobierno ante estos “hechos”, de todas formas estos afirmaron a la  TV nacional, que Cuba es un país seguro, tercero y no menos importante reforzar la matriz de opinión de que realmente algo les ocurrió a sus funcionarios en La Habana, lo que les permitiría argumentar una escalada en su política anticubana.

Una visión diferente sobre la interpretación de los datos obtenidos de las investigaciones.

El mismo día que se publica el informe la revista JAMA, posiciona un editorial titulado, “Síntomas neurológicos entre los diplomáticos estadounidenses en Cuba”  que interpreta de una manera diferente los datos arrojados por la investigación médica, precisa cuestiones que deja sueltas el mencionado informe tomando distancia del mismo. Sus autores dos prestigiosos especialistas según las referencias que aparecen en dicho sitio.

Algunos elementos importantes que según los autores del artículo deberían tomarse en cuenta al interpretar los datos.

  1. Las limitaciones inherentes a los detalles de cada uno de los casos deben instar a precaución al interpretar los hallazgos.
  2. Muchos de los síntomas y signos informados ocurren en la población general y en individuos con otras enfermedades neurológicas
  3. Aunque los pacientes estuvieron unidos en cierta medida por ubicaciones comunes en las que se desarrollaron sus síntomas por primera vez, hubo cierta variabilidad entre los síntomas que cada uno experimentó.
  4. No se proporcionó información sobre el periodo preciso de tiempo en el cual evolucionaron los síntomas de cada individuo.
  5. Dado que las evaluaciones se comenzaron aproximadamente 203 días después del inicio, no está claro si las personas que desarrollaron síntomas más tarde estaban al tanto de los informes previos de otros.
  6. La analogía con la conmoción cerebral es innecesaria ya que muchos de los síntomas descritos también ocurren en otras condiciones médicas, neurológicas o psiquiátricas.
  7. Los resultados de algunas pruebas aún no están disponibles para todos los pacientes, (por ej, Pruebas neuropsicológicas), por lo que la evaluación independiente en cuanto al alcance y la gravedad de las posibles afectaciones de todos los individuos aún sigue siendo un reto”.
  8. Se descarta la posibilidad de una enfermedad psicógena masiva, bajo el argumento de que la mayoría de las personas afectadas estaban motivadas para regresar al trabajo lo antes posible, sin considerar que en la enfermedad psicógena (funcional) (en lugar de la simulación), los individuos no están conscientemente motivados por alcanzar esos logros.
  9. Las evaluaciones clínicas iniciales no fueron estandarizadas y los examinadores no fueron cegados, lo cual es importante dado que varias de las anormalidades informadas en el artículo (p. Ej., Disfunción del movimiento y equilibrio del ojo) se basaron en el autoinforme del paciente lo que implicó al menos cierto grado de interpretación subjetiva por parte del médico que realiza el examen.
  10. Los puntajes menores obtenidos de la evaluación de la marcha funcional (que se consideraron como evidencia de disfunción del equilibrio), también los tienen adultos que viven normalmente en la comunidad asintomáticos, debiéndose considerar que los puntajes disminuyen con el aumento de la edad.
  11. Aunque la referencia a fenómenos audibles fue una queja importante, en ausencia de datos audiológicos iniciales, no se puede llegar a una conclusión definitiva sobre si los 3 casos de pérdida auditiva neurosensorial ocurrieron como resultado de la presunta exposición a esos fenómenos.

Concluyen que una explicación unificadora de los síntomas “experimentados” por los funcionarios del gobierno de EE. UU sigue siendo difícil de alcanzar y la posible exposición a fenómenos audibles no está claro.

Finalmente recomiendan que, en el futuro, sería útil que los empleados del gobierno que viajan a Cuba se sometan a pruebas de referencia antes del despliegue para permitir una interpretación más informada de las anomalías que luego podrían detectarse después de una presunta exposición.

De acuerdo con el editorial de JAMA en la interpretación de los datos obtenidos en la investigación médica se obvian elementos importantes que, de haber sido tomados en cuenta otros hubiesen sido los resultados, que como se puede apreciar no habrían agradado al gobierno norteamericano, menos a Marco Rubio.

Sin embargo, los resultados que se exponen en el informe de referencia son como ya vimos tan coincidentes con el discurso oficial de  su  país  que  los  autores  del  mismo  se sienten obligados a aclarar en el descargo de responsabilidades del artículo, los cito: “Los hallazgos y conclusiones son los de los autores y no deben interpretarse como reflejos oficiales de las opiniones del Departamento de Estado de EE. UU.” A confesión de partes relevo de pruebas.

 

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