Más irresponsables y más irrespetuosos.

Nota introductoria.

El autor de las líneas que abajo reproducimos está siendo atacado en su muro de Facebook de manera irrespetuosa por una pandilla mediática, carente de toda ética y sentido del comportamiento racional. Piensan que con tales conductas podrán acallar las voces de los que piensan diferentes a ellos; es la orfandad de argumentos y la impunidad de la que han disfrutado tradicionalmente acosando en las redes a los revolucionarios que denuncian la doble moral y la hipocresía de los que militan en el bando del rencor, la frustración y el odio, sentimientos  que los llevan a actuar de esa manera.

Pero  no pueden infundir ni temor, ni mandar a callar a nadie, quieren libertad de expresión pues sopórtenla y al que le moleste que se desconecte.

Finalmente significamos que estamos de acuerdo con todo lo dicho por Enrique Martínez, ahora pueden venir a por nosotros los esperamos.

Marco Velázquez Cristo.

El texto de la publicación.

Por: Enrique Martínez

Nosotros no tenemos que hacer lo que hacen en otros países. Si algo nos ha caracterizado a lo largo de la historia es la autenticidad. Y en nuestra historia no aparecen esos capítulos bochornosos que aparecen en otras historias. Hay gestos irreverentes que en Cuba no se usan aunque estén de moda en otros lugares. Ejemplo, quemar una bandera de EE.UU. El cubano tiene un concepto muy respetuoso de esas cosas.

Recuerdo a Abela y el Bobo de la Yuca o de Guanajay, allá por la primera mitad del siglo pasado: él no llegó a esas diatribas. No es el irrespeto ni la irreverencia lo que defendemos, sino la cultura exquisita, alegre, profunda, auténtica. ¿Quién le dijo a Pánfilo que a una estatua (por cierto inaugurada por Fidel) se la puede utilizar para sus chistes y crítica social de esa manera? Desgraciadamente, en el mundo hay figuras que no merecen estatuas ni que las recuerden, pero hay otros que sí la merecen.

Luego en Cuba se respetan, muchas veces, hasta los que no se lo han ganado. Porque ya conforman parte de la creación misma del hombre, del ser humano y eso es lo que le enseñamos a los niños… Imagínense unos niños, como los que salieron en el programa, riéndose de las payasadas de quitarle y ponerle los espejuelos a la estatua.

No me imagino en qué estaban pensando la gente de la TV. Pero además, eso tiene una serie de implicaciones que hay que estar ciego para no verlas… Muy mal criticaron el descuido de algunas estatuas en el país, muy mal criticaron la dejadez e irresponsabilidad de otros. Ellos fueron más irresponsables y más irrespetuosos. Tiene razón el colega al que le contesté con este comentario: tal vez me acusen ahora con que pertenezco a los «censores del mal llamado Quinquenio Gris» con toda la bobería esa de libertad de expresión, pues si de eso se trata, también yo tengo el derecho de expresarme como quiera.

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