Prioridades informativas, olvidos y cinismo de un hipercrítico de la Vieja Cuba

Por: Marco Velázquez Cristo.

Resulta que, un parásito enquistado en el seno de la sociedad, que nada aporta a nuestro proyecto social, del cual, parafraseando al apóstol, busca afanosamente los lunares o manchas y goza cuando cree encontrarlas porque es de las almas ruines, le reprocha a la prensa centrarse en temas beisboleros y otros que entiende intrascendentes, dejando de reflejar la evolución desfavorable que estaba teniendo la Covid-19 principalmente en Matanzas, así como las violaciones que se estaban cometiendo de las medidas de aislamiento social en otras provincias del país.

Eso no es exactamente así, cierto que, se habló o se escribió sobre el playoff final y sus resultados, pero el tema de la Covid-19 nunca estuvo ni ha estado ausente de los medios, como tampoco lo ha estado el llamado sistemático a cumplir las medidas higiénico sanitarias o de distanciamiento social. Su afirmación no tiene ningún sustento, lo tendría si estuviera avalada por el resultado de un análisis del balance informativo de los medios. Él que presume de ser un infalible comunicador, comete el error de obviar este importante requerimiento.

La prensa nacional tiene la responsabilidad de bien informar al pueblo.

Los medios de la Revolución  no publican  rumores, ni usan como fuente a sitios carentes de seriedad, credibilidad y ética, mucho menos si son aliados del enemigo como es La Vieja Cuba. Basta ver como, sin tener ninguna prueba, dan por cierto que las muertes a que se refirieron fueron causadas por la Covid-19.

Es evidente que, para tema tan sensible como la pandemia de Covid-19, la prensa nacional y provincial debía buscar la información en las autoridades sanitarias, las cuales obviamente solo se pronuncian en base a resultados de investigaciones científicas que avalen la objetividad de lo que informan. Cuando esos resultados estuvieron disponibles el ministro del MINSAP los hizo público y la prensa los reflejó.

Al margen de todo esto, ¿es el cuestionador el más indicado para señalar esta supuesta carencia de la prensa?    

A su caso se ajustan los refranes, “Haz lo que digo, pero no lo que hago” y «Consejos vendo que para mí no tengo», pues ha tenido grandes y vergonzosos yerros a la hora de evaluar la importancia de los temas sobre los que se pronuncia; así por ejemplo, no incluye en sus “profundos análisis” de los problemas que confrontamos, por considerarlo innecesario, los efectos negativos del bloqueo sobre la economía y la sociedad cubana, sin embargo, ha estimado muy necesario e importante resaltar que, a un atleta le sirvieron la comida en una cajita. Entonces, no le parece al “puro párroco” que predica, digo, critica en calzoncillos. No olvidemos que todas estas inexcusables pifias ocurren en medio de un recrudecimiento del bloqueo y de un repunte de la pandemia.

Vaya cinismo.

 

 

 

 

 

 

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