QUEDARME CALLADA ES CONSENTIR Y NO QUIERO

Tomado del Facebook de la profesora universitaria María Del Carmen Hernández Carús. 

Desde que empezó a sonar el brete relacionado con Humberto, estoy tratando de hilvanar algo coherente. Creo que aún no lo consigo.

He visto la mayoría de las cosas que han publicado en la red, al menos eso pienso, y he llegado a concretar más o menos esto.
 
¿Con este tipo de cosas es que se piensa derrocar a la Revolución? Si es así, lo veo difícil para ellos.
 
A Humberto no lo veo en el papel de golpeador de mujeres que le quieren endilgar, no hay pruebas, en los videos no se ve, y a mí no me da la talla para el personaje.
 
A la dama que lo interpeló la vi y la escuché en su directa diciendo que lo mordió y lo estrelló contra el piso, ella misma se está acusando. Inclusive lo sigue amenazando.
 
En el supuesto caso que Humberto tenga una relación extramatrimonial, creo que solo les interesaría a las personas que están involucradas en ella.
 
¿Cómo afectaría eso al trabajo que realiza para informar a los cubanos sobre los planes y las actuaciones de los enemigos de la Revolución? Como diría una amiga mía ¿Qué tiene que ver el peo (pedo) con la llovizna?
 
¿Es Humberto el asunto? No, no lo es. Humberto es un soldado de las ideas, como muchos, como yo.
 
Se puede atacar a Humberto y a todos los demás periodistas que trabajan esa línea, de hecho, lo hacen continuamente, se puede inclusive terminar con su vida, pero no con las ideas que defiende. Humberto lo sabe y yo me quito el sombrero por el coraje que tiene, pero ellos, los que no defienden ideas no lo saben, ni lo comprenden.
 
¿Humberto está solo en esto? No, no lo está, cualquier persona con dos dedos de frente sabe que Humberto es abogado y comunicador y ¡Qué bien lo hace, caramba! Pero junto a Humberto hay muchas personas trabajando y junto a Humberto hay millones apoyándolo.
 
Que Dios no lo permita, pero si Humberto faltara, vendrá otro y otro y otro y así hasta siempre, hasta que esta guerra termine.
 
Con una anécdota los dejo, por ahora.
 
Un día, mientras trabajaba yo en un país de África, tomé un taxi.
Lo manejaba un señor ya entrado en años, se dio cuenta que yo era extranjera y me preguntó de dónde era y que hacía allí.
Le dije, soy cubana, doy clases en la Universidad
¿Saben que me dijo?
 
…Los cubanos son gente valiente, cuando la guerra, vinieron muchos a ayudarnos y cada uno valía por diez soldados de aquí, porque los cubanos luchan y defienden ideas, por eso no tienen miedo a morir…
No digo más, la historia sigue, ya veremos que trae.
 
Te esperamos Humberto.
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